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domingo, octubre 28, 2007

Disculpas, de Chuang Tzu























Si un hombre pisa a un desconocido
en el mercado,
ofrece cortésmente disculpas
y una explicación
("¡Este lugar está tan enormemente
lleno!).

Si un hermano mayor
pisa a su hermano menor,
dice: "¡Lo siento mucho!"
y ahí queda eso.

Si un padre
pisa a un hijo suyo,
no se dice absolutamente nada.

La mayor educación
está libre de toda formalidad.
La conducta perfecta
está libre de preocupaciones.
La sabiduría perfecta
no está planificada.

El amor perfecto
no necesita demostraciones.
La sinceridad perfecta no ofrece
garantías.

lunes, octubre 22, 2007

La ley interior, de Chuang Tzu






























Aquel cuya ley está dentro de sí mismo
camina oculto.
Sus actos no se ven influenciados
por aprobaciones y desaprobaciones.
Aquél cuya ley está fuera de sí mismo
dirige su voluntad hacia lo que está
más allá de su control
y busca
extender su poder
sobre los objetos.

Aquel que camina escondido
tene luz para guiarlo
en todos sus actos.
Aquel que busca extender su control
no es más que un operador.
Mientras cree que está
superando a los otros,
los otros lo ven tan sólo
esforzarse, estirarse,
para ponerse de puntillas.
Cuando intenta extender su poder
sobre los objetos,
esos objetos ganan control
sobre él.
Aquel que se ve controlado por objetos
pierde la posesión de su ser interior.
Si ya no se valora a sí mismo,
¿cómo puede valorar a otros?
Si ya no valora a otros.
queda abandonado.
¡No le queda nada!

¡No hay arma más mortífera que la voluntad!
¡Ni la mád afilada de las espadas
puede comparársele!
No hay ladrón más peligroso
que la Naturaleza (Yang y Yin).
Y aun así no es la Naturaleza
la causante del daño:
¡es la propia voluntad del hombre!

sábado, octubre 06, 2007

La necesidad de vencer, de Chuang Tzu


























Cuando un arquero dispara porque sí,
está en posesión de toda su habilidad.
Si está disparando por ganar una hebilla de
bronce,
ya está nervioso.
Si el premio es de oro,
se ciega
o ve dos blancos...
¡Ha perdido la cabeza!

Su habilidad no ha variado. Pero el premio
lo divide. Está preocupado.
Piensa más en vencer
que en disparar...
Y la necesidad de ganar
le quita poder.

jueves, marzo 15, 2007

Huida de la sombra, de Chuang Tzu

















Había un hombre que se alteraba tanto al ver a su propia sombra y se disgustaba tanto con sus propios pasos, que tomó la determinación de librarse de ambos. El método que se le ocurrió fue huir de ellos.

Así que se levantó y echó a correr. Pero cada vez que bajaba el pie había otro paso, mientras que su sombra se mantenía a su altura sin dificultad alguna.

Atribuyó su fracaso al hecho de que no estaba corriendo con la suficiente rapidez. De modo que empezó a correr más y más rápido, sin detenerse, hasta que finalmente cató muerto.

No se dio cuenta de que, si simplemente se hubiera puesto a la sombra, su sombra se habría desvanecido, y si se hubiera sentado y quedado quieto, no habría habido más pisadas.


Fin



Chuang Tzu o Zhuāngzǐ fue un famoso filósofo de la antigua China que vivió alrededor del siglo IV a.C, y que corresponde a la cumbre del pensamiento filosófico chino de las Cien Escuelas de Pensamiento. Se le considera el segundo taoísta más importante, por detrás tan sólo de Laozi, y heredero del pensamiento de este último. También es considerado un precursor, mucho más explícito que su maestro, de lo que se llamaría con el tiempo anarquismo. Y es uno de los pocos filósofos con sentido del humor que he encontrado...