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domingo, junio 05, 2011

Condenados a aprender

















Esta semana me examiné de Bioquímica. Es el segundo año que me matriculo, el año pasado se me cayó la asignatura del calendario pero este curso más me vale sacarla y evitar pagar nuevas matrículas.

Curiosamente, la materia crítica de esta asignatura es el ciclo de Krebs. Me suena, me tocó estudiarlo en el instituto, y también cuando estudié Ciencias Químicas, y luego en Fisioterapia, pero para ser sinceros, nunca me lo aprendí. Supongo que por cabezoneria, o por miedo a tantos nombres extraños y el esfuerzo que requiere. De modo que siempre me estudié a fondo el resto de la materia y pude pasar de puntillas, bastante satisfecho de salirme con la mia, pese a los aprobados algo justos y seguir sin tener ni idea.

Y años después, la vida y los temarios académicos me presentan por cuarta vez - quinta ya este curso- ante el dichoso ciclo. Y solo tengo dos opciones, quedarme en la orilla o aprenderlo. Y esto me ha dado que pensar.

El karma puede ser visto de muchas maneras, la más usual es entenderlo como una justicia cósmica que castiga o recompensa nuestras acciones. Otro modo de verlo es como un "Destino", un camino vital que se aguarda para ser recorrido. Una serie de puntos críticos o de experiencias que a modo de preguntas en un examen estructuran nuestra biografia.

Dice algunos que las lecciones que no se aprenden están condenadas a repetirse. Quien no es capaz de decir "no", tendrá problemas hasta que aprenda a decirlo. Similarmente pasa con las relaciones personales, con los miedos o problemas en general. Son pruebas que hasta dominarse reaparecerán una y otra vez en nuestra vida y que tras resolverse van desapereciendo o dejando de tener importancia, dejando lugar a otras.

De modo que si no me pongo en serio, si no soy valiente y aprendo el ciclo de Krebs, estoy condenado a seguir escurriendome, o quedarme en el anden y ver escapar al tren de la carrera. E igual con la vida.

Aquí estoy, condenado a aprender de mis actos y mis consecuencias...

martes, mayo 24, 2011

Rolfe Horn, ataca de nuevo






























Regresé a mi oficina de todas las semanas, he vuelto a pasar un buen rato hipertexteando por la red y me he encontrado con esta foto de Rolfe Horne.

Y he vuelto a pasarme por aquí...

Ahora responder comentarios de hace cinco meses, sentir culpa por no haber estado, perdonar y darme cuenta de que ¡diablos! dejé de estar porque no me apetecia, y no se si mañana voy a seguir vivo o si volveré a escribir aquí.

Han pasado cinco meses.

La carrera de Fisio que terminé hace unos meses ahora está mucho más terminada, porque tengo un papel que lo dice.

Sigo casado... Y bastante más feliz que antes, o menos estresado. Un perro viejo aprende nuevos trucos pero necesita meses.

Mi entorno familiar ha sufrido cambios muy importantes, difíciles de contar aquí pero que aunque dolorosos han resultado positivos. Ningún mal ni bien dura mil años.

No medito todos los dias. Sigo vivo y a veces pienso, y a veces medito. No se si soy capaz de hacer algo todos los dias. Excepto respirar. Y comer. Aunque no desayunar.

Y estoy bien, sobre todo si no hago caso a la prensa y me olvido de todas las ridiculas cosas que me pueden preocupar.

Y me encanta haber vuelto. Aunque puede que mañana no llegue nunca...

viernes, diciembre 17, 2010

Siguiendo el mapa






Aquí me hallo, siguiendo el mapa, buscando pistas en el dia a dia para llegar en alguna hora futura a mi destino. No siempre camino en dirección a ese crepúsculo añorado. Ir al super, sonreir mientras trabajo, escuchar con atención cuando regresa cansada del trabajo, preparar la comida no son modos de ir a ninguna parte si tus sentidos no son extremadamente agudos. Son solo estar, lo que no es poco.

Pero si tu sensibilidad no está embotada verás que las mismas señales aparecen una y otra vez, solo aparentemente confusas, secretamente ordenadas, y que una tenue brisa te indica la dirección. El miedo me lastra todos los dias, y el cansancio también. Pero se que aunque tema hacer círculos estoy viajando, aprendiendo, trazando espirales en el mapa que me llevarán algun dia a saber donde estoy, quien soy, que es lo que significa esto...

Ese dia todo tendrá sentido, y el mapa y yo seremos lo mismo.

jueves, noviembre 04, 2010

La vuelta





















Me he casado, y me he ido de honey moon a los USA.

Me he quemado los labios con la deliciosa pizza de a 1 dolar en Broadway, he desayunado una montaña de panqueques a las cuatro de la madrugada en Las Vegas, y comido judias a lo pionero en un rancho de juguete.

Y he vuelto a casa, con el tranquillo cogido a New York y a las Vegas, con ciertas ganas de regresar a estas tierras y más aún de volver a la mia. Lo bueno de desear lo casi inevitable es que sueles salir recompensado, y ya estoy en mi tierra, en mi casa, con mi novia, perdón, esposa.

Los primeros días se fueron en devolver los turnos extra que me cogí para tan largo viaje, y ahora se trata de organizar eso tan tonto y tan simple que es la vida. No toda mi vida, afortunadamente, sino el trocito que tengo a mis pies. Y menos mal, porque si no el vértigo me alcanza, me mareo y tengo ganas de acostarme para salir mañana.

Que es lo que voy a hacer. Que no voy a hacer, y lo que haré pese a desear quitarlo de mi rutina y todo lo que faltará de mi vida cotidiana por las mismas razones. Esa franja, ancha o estrecha si la miras, que es la realidad, la verdad, el universo. Vivir.

Y así, no quiero mirar lo que puede ser, como un libro que se te abre por el final, como una predicción para el sabio. No miraré mi vida y dejaré que crezca en la luz de la luna y las estrellas, que mañana por la mañana me sorprenda el camino, me lleve a donde me lleve.

Además, ahora camino en buena compañia...





jueves, noviembre 26, 2009

Lo que el ojo ve

"El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque te ve".

A.Machado



















La ilustración de la entrada es un cuadro del pintor surrealista Magritte. El texto traducido seria "Esto no es una pipa..." y podriamos continuarlo diciendo "... solo es un dibujo"

Hace nada, en Fogonazos, su autor publica un interesante, como siempre, articulo sobre las ilusiones ópticas. Cosas parecidas se suelen dar al estudiar psicologia. El cerebro, como un ordenador, usa estrategias para mejorar lo que el ojo puede captar. En condiciones límite estos mecanismos de optimización producen errores, las ilusiones ópticas.

El grupo de psicologia de la Gestalt descubrió en la decada de los 20, que el cerebro primero aventura lo que puede que vaya a ver, antes de verlo realmente, como estrategia para ganar tiempo. Así que si deseamos ver a alguien nos parecerá confundir momentaneamente a desconocidos con esa persona, o reconoceremos en notas sueltas nuestra canción favorita...

Este principio se puede aplicar de manera general. Vemos y entendemos lo que esperamos ver. Incluso, lo que queremos ver. Si deseamos y necesitamos vernos como sabios, como estupidos o como ajenos, así nos veremos.

Un elemento que favorece esta "ilusión" es la presencia de esa necesidad. El ego necesita ser, sentirse algo. Por eso, cuanto más fuerte sea nuestro ego, mayor será nuestra dependencia de las ilusiones. Y al contrario, en el momento en que nuestro ego, y necesidad de engañarnos se debilita, emerge de entre la niebla la realidad. Una visión desconcertante, porque lo real no tiene que ser lo que deseamos, ni esperamos, ni incluso tememos. Es simplemente lo real.

Los castillos de nuestros proyectos y temores se muestran tremendamente pequeños respecto a todo lo que ocurre y existe, no muy diferentes que las ilusiones ajenas. El mundo es algo distinto, muy diferente, porque las ilusiones son algo cultural, que se aleja de la realidad de un modo distinto para cada persona.

La mayoria de los seres humanos no estamos preparados para convivir con algo tan alienigena como la realidad, aunque solo seamos capaces de ver una pequeña parte. Afortunadamente, como en el Aleph de Borges, el olvido, misericordioso, suele alcanzarnos pronto...

domingo, abril 12, 2009

Desiderata, de Max Ehrmann



































Camina plácidamente entre el ruido y la prisa,
y recuerda que puedes encontrar la paz en el silencio.

Hasta donde sea posible, sin rendirte,
trata de mantener buenas relaciones con todo el mundo.
Di tu verdad serena y claramente;
y escucha a los demás,
incluso al torpe y al aburrido;
ellos también tienen su propia verdad.
Evita las personas ruidosas y agresivas,
porque son un mal para el espíritu.

Sí te comparas con los demás,
te volverás vanidoso y amargado,
porque siempre habrá personas mejores o peores que tú.
Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea,
porque es lo único que verdaderamente posees.

Sé cauto en los negocios;
porque el mundo está lleno de trampas.
Pero no permitas que te ciegue a la existencia de la virtud;
muchas personas luchan por nobles ideales
y en todas partes la vida esta llena de heroísmo.
Sé tú mismo. En especial no finjas afecto.
No seas cínico en el amor,
porque a pesar de toda la aridez y desengaño,
es tan perenne como la hierba.

Acepta agradecido el consuelo de los años,
que afortunadamente resuelven los problemas de la juventud.
Alimenta la fortaleza de tu espíritu para que te proteja contra la adversidad.
Pero no te atormentes con tu imaginación.
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.

Además de una sana disciplina,
sé gentil contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo,
no menos que los árboles y las estrellas;
tienes derecho a existir.
Y aunque esté claro o no para ti,
no dudes que el universo marcha como debe ser.

Por lo tanto, haz las paces con Dios,
no importando cuál sea tu idea de El.
Y cualesquiera que sean tus trabajos y aspiraciones,
en la ruidosa confusión de la vida,
mantén la paz con tu espíritu.

Porque a pesar de toda la hipocresía, agotamiento y sueños fallidos,
el mundo es todavía un lugar hermoso.
Sé alegre. Esfuérzate por ser feliz.


Max Ehrmann

martes, marzo 24, 2009

La estación de los amores























Ha llegado ya la primavera. Ayer lo celebramos con amigos y desconocidos, saliendo a la calle a dar abrazos gratis y celebrando que la vida continua. Hoy sigue la fiesta, y en ella el sol y la tierra y todos los seres que alentamos disfrutamos de la nueva estación.

Más allá de tópicos y humanas opiniones el mundo se renueva. La gente se empareja, la savia y la sangre burbujean de puro vigor, y el mundo recupera aceleradamente el ritmo que perdió durante el invierno.

Yo también lo siento, y no me resisto al movimiento de los astros ni a los impulsos de la vida. Seria tan inutil como frustante. Os deseo que disfruteis de la primavera, que cabalgueis la ola de vida que nos alcanza, y que seais tan felices como podais.

Un abrazo



La estación de los amores,viene y va,
y los deseos no envejecen, a pesar de la edad.
Si pienso en cómo he malgastado yo mi tiempo,
que no volverá, no regresará, más.
La estación de los amores, viene y va,
y llegará sin avisar, ya verás, te sorprenderá.
Tuvimos tantas ocasiones, perdiéndolas.
No las llores más, no las llores hoy, más.
Le queda un nuevo entusiasmo, por latir, al corazón.
y otra posibilidad de conocerse.
Los horizontes perdidos no regresan jamás.
La estación de los amores,
volverá con el temor y las apuestas,
y esta vez cuanto durará.
Si pienso en cómo he malgastado yo mi tiempo,
que no volverá, no regresará, más.
Tuvimos tantas ocasiones, perdiéndolas.
No las llores más, no las llores hoy, más.
La estación de los amores, viene y va,
y los deseos no envejecen, a pesar de la edad.
Si pienso cómo he malgastado yo mi tiempo,
que no volverá, no regresará, más.

martes, marzo 17, 2009

Los minutos son de arena


Si la vida está construida con algo, es con tiempo. Con tiempo y con voluntad, con proyectos, con ratos pequeños y grandes. Hay porciones grandes de tiempo, como bloques, que son el trabajo, dormir, incluso comer. Hay momentos pequeños, como guijarros o gravilla. Charlas de trabajo, ratos perdidos ante el ordenador o la tele. Ir al baño, mirar el frigorífico...

Sumamos los bloques grandes y nos sale una gran parte de nuestra existencia, quizás la mitad. Pero queda otra mitad, dispersa y repartida en mil acciones diferentes, por suerte y por desgracia. Muchas de las cosas pequeñas que hacemos tienen sentido por si mismas; otras tantas son respiraderos o reacciones ante cosas que no están bien. Modos de equilibrar, tomando una cerveza o urgando en google, los tiempos de trabajo, tensiones o angustias, todo aquello que no nos llena plenamente.

Digo todo esto porque Punset, ese señor que tiene tan buen gusto para elegir contertulios, decia hace no mucho que para ser bueno en cualquier cosa no cuenta tanto el talento como el esfuerzo y tiempo dedicados. Hasta aquí nada nuevo. La novedad es que pone una cifra para alcanzar la maestria en algo, 10.000 horas.

Cuando me encuentro ante cifras tan redondas no dejo de pensar en la arbitrariedad de estas medidas; sin embargo, 3.000 horas por encima o por debajo, es necesario dedicar una importante cantidad de tiempo a las cosas para hacerlas bien. Con suficiente experiencia seremos buenos en nuestro trabajo - cosa de cinco años a cuarenta horas semanales. Con suficientes codos nos doctoraremos e incluso haremos algún postgrado y saldremos de la universidad conociendo de verdad una materia -unos ocho años dedicando seis horas diarias.

Los chamanes como Don Juan lo sabian, y dedicaban toda su energia vital a lo "importante" eliminando las distracciones y lo insignificante de sus vidas. Algunos expertos alcanzan la maestria cultivando la obsesión y la monomania. y los pobres niños prodigio tocan el piano perfectamente a los ocho años despues de vivir su infancia entre las teclas.

Yo quiero ser bueno en varias cosas, o al menos en alguna, porque es entonces cuando eso que haces se disfruta más, y se realiza con facilidad y fluidez. Y hablo de las cosas que me gustan e interesan. Veo que para ello voy a necesitar vivir muchos años, ser constante e incluso ampliar las horas semanales; por ejemplo, el kung fu lo estoy comenzando a disfrutar ahora, un año y apenas 150 horas después de comenzar a practicarlo. Para comprenderlo antes de los noventa y cinco años se impone dedicarle más horas a la semana, incluso diariamente. Y lo mismo con el ingles, la meditación, el masaje y la fisioterapia...

Así que estoy contemplando el cuadro de mi dia. Los bloques que pueden ajustarse, tallarse o hacerlos participar de estas materias. Los trozos de tiempo que se gastan como reacción a otras cosas, para sentirte mejor y sobrellevar el dia a dia. Y mientras, que estos nuevos ajustes no produzcan más tensión y más necesidad de tiempo para sobrellevarlos...

Me consuela recordar más de un tercio de la práctica del kung fu es descansar. Y que todas estas cosas me gustan. Estoy mirando, asomándome por los rincones de mi cotidiania, buscando esos minutos que son arena muy fina, y que siendo mi vida, se me escapan de entre los dedos...

viernes, marzo 06, 2009

Cultivandose




He estado ausente una semana más de lo habitual. Han sido dias de mucha tensión. Algunas cosas, el trabajo, las estancias clínicas y su memoria, no solo han requerdio mi atención en su momento concreto, sino que mi pensamiento se ha quedado enganchado en ellas. Cuando estaba haciendo otras cosas, o volvia a mi cabeza la preocupación por lo pasado o por venir, o volvia la tensión, aunque estuviera pensando que comprar en el super o dando un paseo.

Así he perdido el silencio durante unos dias. Las cosas se ha vuelto dificiles cuando no tenian porqué serlo, y ha sido necesario un esfuerzo de relajación, una voluntad de no planificación, para regresar a la sencillez original.

Como siempre, avance, retroceso y vuelta al principio. Entretanto se ha aprendido algo, y no el recorrido vital, sino el proceso de aprendizaje es el que ha regresado al principio. He aprendido alguna lección nueva y también varias viejas. Cuando las aplique correctamente, los obstaculos, problemas y dificultades que seguro experimentaré pronto, serán nuevos; espero poder aprender también entonces.

Ahora las cosas van encajando casi solas, aunque nunca del modo esperado ni del todo gratis. Mi trabajo fin de carrera a cambiado completamente de dirección, siendo ahora sobre la hidroterapia y el parkinson, y el resultado de dejar en manos de un fanático de la hidroterapia la rellenar del documento de inscripción. Curiosamente mi falta de preparación en hidroterapia me deja a cargo de presentar, traducir al ingles y redactar textos, con lo que mi aspiración de aprobar sin invertir demasiado de mi tiempo se va a cumplir.

Algunas personas han salido de mi vida, por la puerta grande, y otras parece que por la pequeña. El espacio que han dejado no está tardando en llenarse; supongo que incluso muchos de los que ahora aparecen, se marcharán también, pero no todos.

Y así va. Tras mucho desear algún fin de semana libre, he tenido dos, a cual más extraño y divertido. Y lo han sido sin planificar demasiado, solo dejándote llevar por el viento, pero no por el miedo...

Tengo la impresión de que con nuestras vidas somos como campesinos. Podemos esforzarnos, preparar bien el terreno y las semillas. Ser sabios en interpretar el clima y elegir el momento de cada una de nuestras acciones. Pero el resto no está en nuestras manos. Debemos confiar en la naturaleza, en la nuestra y en la ajena. En el propio mundo y sus ciclos y sabiduria. Todo lo que necesitamos está ya aquí; acaso no podemos verlo, acaso la prisa y el temor nos hagan desear hoy lo que mañana debe ocurrir. Pero todo llega, y cuando sea su momento, se irá.

sábado, febrero 14, 2009

Mirando sobre los muros del laberinto




























Son varios años ya de correr de un lado a otro, buscando entre espejismos y confusiones la senda sencilla que conduce a uno mismo. Una de esas cosas tan simples y evidentes que se pierden con facilidad, confundidas entre el ruido y el quehacer cotidianos, y cambiamos sin darnos cuenta por cuentas de colores y trozos de espejo.

Así que hago el recuento de estos años de derrotas y victorias, esfuerzos y miedos y algún extatico momento de revelación, y veo que realmente no he ido a ningún sitio.

Sí, como he dicho. He sobrevivido, aprendido a quererme y conocerme mejor. Me han amado, herido, confortado y abandonado. He superado límites que no me planteaba siquiera, e incluso recuperado parte de ese patrimonio espiritual que a todos nos corresponde y a casi nadie interesa. He ido lejos, y he descubierto muchas mentiras, la mayoria contadas también por mi. Estoy cerca de acabar una carrera universitaria empezada ya algo mayor, y sin embargo no soy por eso más sabio que al principio.

¿Estas hoy mal, Ashbless? ¿Que ha pasado para que digas esto?

Es curioso que me hagas esa pregunta. Hace como tres o cuatro semanas todo aparentaba estar perfecto, aunque notaba que habia un gusano dentro de la manzana. Alguien me ofreció una baraja extraña y me tocó el naipe del Despertar. Fantástico, tanto que no lo creí; sentia que algo iba mal. Y así ocurrió. Mi vida se revolvió en unos dias y quedé lejos y perdido, un tiempo a la deriva. Pero la carta contenia tanto de verdad como de error. Al regresar desde tan lejos he podido volver a observar con perspectiva el elefante que es la vida. Y me he dado cuenta de que estoy en el mismo lugar desde el que arranqué para buscarme a mi mismo.

Misma ciudad, mismo blog, mismo nombre, aunque esto es solo anecdótico. Casi tan lejos del arco iris como el primer dia. Y tan lejos de mi mismo como entonces. Justo al lado. En el sitio exacto. Porque ya soy yo mismo.

Me he tenido que ir a a la India para ver que son un viaje y un país hermoso, pero no tiene nada que ver con descubrirse a uno mismo. Haber hecho yoga y kung fu para ver que son buenos y verdaderos pero que no tienen necesariamente que despertarte. Que superar dificultades y hacer cosas complicadas y extenuantes no es una salida automática al triunfo. Estudiar el tao para empezar a sospechar que como dice el Tao Te King, todo estudio es engañoso.

¿Que es lo que queda? En estos años hice lo que creí mejor. Aunque mis batallas no fueron necesarias, tras oir la llamada del desafio comparecí casi siempre. Mientras he vivido, sufrido o disfrutado en cada uno de los minutos, aprendí alguna cosa accesoria o importante. A veces hay que dar largos rodeos para descartar que esos caminos lleven a ninguna parte. Y nadie puede salvar a los demás ni escarmentar en piel ajena.

Ahora estoy cambiando mis intereses. Hay que empezar por las cosas sencillas, cotidianas, si deseas vivir de verdad. Trabajar y estudiar con atención. Dormir al menos siete u ocho horas. Disfrutar lo que se hace y no odiar a nada ni a nadie. Mirar mas allá del miedo y recordar que por muchas vueltas que le des al futuro, el próximo segundo está ya ocurriendo.

Calidad, es lo que me está pidiendo el corazón. En cada paso, en cada decisión o en cada latido. Más calidad en cada uno de mis dias. Porque no hay más de una cosa cada vez, no muchas. Y quiero vivir plenamente.

viernes, enero 02, 2009

La última lección de Randy Pausch, como alcanzar tus sueños de la infancia



Randy Pausch fue padre de tres hijos, científico, y profesor en la universidad Carnegie Mellon.

Se le diagnostico un cancer de pancreas incurable, y respondió a la situación con el mismo positivismo que hizo gala durante toda su vida. Tras confirmarse lo irreversibe del proceso dió una última lección, donde transmitió lo que habia aprendido como persona sobre la más importante materia de la existencia; vivir.

Con sentido del humor y un sentido práctico ligado al dia a dia, utiliza ejemplos de su vida para explicar como pueden alcanzarse los sueños, incluso los sueños de la infancia, y además vivir intensamente mientras tanto.

El texto de la conferencia ha sido publicada con el título de "la última lección" y publicado en múltiples idiomas, entre ellos el español. Si tu ingles es bueno puedes encontrar la conferencia integra aquí.

Randy Pausch falleció el 25 de Julio del 2008. Eligió luchar por su vida, vivir cada uno de los minutos de los que dispuso. Y en el tiempo que tuvo aprendió que no es solo importante conseguir tus sueños, sino también lo que ocurre mientras los buscas.

jueves, julio 17, 2008

El drama del desencantado, de Gabriel Garcia Marquez



































...el drama del desencantado que se arrojó a la calle desde el décimo piso, y a medida que caía iba viendo a través de las ventanas la intimidad de sus vecinos, las pequeñas tragedias domésticas, los amores furtivos, los breves instantes de felicidad, cuyas noticias no habían llegado nunca hasta la escalera común, de modo que en el instante de reventarse contra el pavimento de la calle había cambiado por completo su concepción del mundo, y había llegado a la conclusión de que aquella vida que abandonaba para siempre por la puerta falsa valía la pena de ser vivida.

FIN

domingo, mayo 25, 2008

La burocracia 3, de Eduardo Galeano



















Sixto Martínez cumplió el servicio militar en un cuartel
de Sevilla.

En medio del patio de ese cuartel, había un banquito.
Junto al banquito, un soldado hacía guardia. Nadie sab
ía porqué se hacía la guardia del banquito. La guardia
se hacía porque se hacía, noche y día, todas las noches,
todos los días, y de generación en generación los oficiales
transmitían la orden y los soldados obedecían. Nadie
nunca dudó, nadie nunca preguntó. Si así se había hecho,
por algo sería.

Y así siguió siendo hasta que alguien, no sé que general
o coronel, quiso conocer la orden original. Hubo que
revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar,
se supo. Hacía treinta y un años, dos meses y cuatro
días, un oficial había mandado montar guardia junto
al banquito, que estaba recién pintado, para que a
nadie se le ocurriera sentarse sobre pintura fresca.

jueves, mayo 15, 2008

Una semana fuera























Fuera del blog, pero dentro de mi vida, que no es que sea complicada, es que tiene mucho relieve, como un papel de lija o una etapa del tour de Francia. Detalles, problemas, consciencia de los mismos, y la montaña rusa de los desafíos cotidianos, que nunca se detiene.

Se detuvo un poco. Pasé un par de días recluido, dejando el mundo afuera y dopándome de oscuridad y del resplandor de las series que tenia guardadas. La vida esperaba mientras, como un sabueso paciente, y cuando comprendí que no estaba consiguiendo nada en esa dirección, tuve que abrir la puerta.

Dicen que cuando dejas de tocar la guitarra un día, solo lo notas tu. Y que cuando llevas dos días sin tocarla, son tus amigos quienes se dan cuenta. La vida es así. Dejas de salir a su encuentro, le pones barreras al mar, y cuando te das cuenta estás torpe, confuso, y apenas puedes nadar.

Ahora sufro de dos cosas contrapuestas e interesantes al tiempo. Una es el alzamiento de mi ego, de la voz que comenta, añora, teme e imagina lo que está por venir. Mi cabeza es un lugar menos silencioso en que las semanas pasadas. La otra cosa es un aumento de la consciencia de ello, y un replanteamiento de actitudes, gestos y necesidades que no son míos.

Todo eso, las neuras, las costumbres, e incluso las necesidades que habitualmente experimentamos no son nuestras, pertenecen al habitante de la cabeza. De la identidad que forjamos toda una vida con juicios ajenos, temores y sospechas acerca de nosotros mismos, consejos publicitarios y experiencias varias.

Somos bastante más sencillos de lo que pensamos, más plásticos y perdurables. No necesitamos comprar cosas para sentirnos mejor o ser más. No estamos condenados por lo que nos ocurrió en el colegio o en un oscuro cuarto. Y somos capaces de cosas que no imaginamos. Porque en nosotros hay más que lo que pensamos. Porque sin pensar somos, y sin nombrarlas podemos hacer las cosas, y se conduce mucho mejor sin pensar en que marcha metemos. Porque sin darle vueltas a las cosas podemos resolver los problemas en lugar de enredarnos con ellos, vivir en lugar de temer y, sobretodo, estar en paz.

Aquí estoy de nuevo, desmontando un escalectric de necesidades innecesarias, miedos y limitaciones que me estaba creciendo. Limpiando y devolviendo a la sencillez el mundo y a la mirada con que lo percibo, dejando que las cosas pasen, y sobretodo, dejándome ser, más allá de esquemas o fórmulas.

domingo, diciembre 30, 2007

Yo estoy vivo, y tu también































De verdad que estamos vivos. Podemos haberlo olvidado entre compras, recados, anuncios y sueño. O puede que estemos demasiado ocupados trabajando para darnos cuenta. Pero estamos vivos.

Estar vivo significa muchas cosas. Podemos crecer aún, seamos jóvenes o viejos. Podemos aprender.

Los males del presente son los frutos de los problemas de ayer, estoy de acuerdo. Pero lo que ocurrirá mañana está pasando ya hoy, y es ahora cuando puedes enderezar, atajar y controlar las cosas antes que crezcan demasiado.

Es hoy cuando lloras y sufres, y cuando puedes ser feliz, cuando se da el tiempo para todas esas cosas que algún dia harás... Te prometo por experiencia propia que lo que dejes para mañana quizás no llegue nunca a pasar.

Estamos vivos. Tu y yo. Es un milagro, algo increíble. Nadie parece haber contado con nosotros para darnos la vida, y es un privilegio, un regalo que no podemos saber cuanto durará. Hagamos suposiciones, confundamos esperanzas y sueños con estadísticas, comamos verdura e incluso preparemos una buena jubilación. Y puede que sin importar esto, ese regalo inesperado, el aliento, la luz y la esperanza deban ser devueltos sin ningún aviso previo.

¿Que podemos hacer entonces? Mientras dure la luz, vivir.

¿Que es vivir? Solo puedes saberlo tu, pero no esquives la pregunta. No creo que haya modo correcto de existir, pero hay solo una questión que responder cuando baje el telón. ¿Estás satisfecho con la vida que elegistes?

Ayer tuve un accidente de coche. Estoy bien, con una contusión y ningún daño grave o permanente, ni en mi coche ni en el otro. Pero podría haber pasado cualquier cosa. Soy afortunado. Estoy vivo. Tu también.