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domingo, diciembre 16, 2018

De tigres y hombres













Tengo por costumbre no pensar en lo que pudo ser, no rumiar el pasado, y a veces hasta no calentarme la cabeza con el futuro. 

Las dos primeras enseñanzas las obtuve gracias a múltiples sinsabores y a las generosas enseñanzas de otras personas. Clave en ello fue aprender que todo lo que alguien -nosotros mismos incluso- hace, lo realiza con la mejor intención, que incluso cuando alguien hace algo mal, cuando daña a otro o a sí mismo, es porque en ese momento lo ve como el curso de acción adecuado, o la única salida.

Ejemplos de esto lo vemos en la política española y mundial, con el voto al Brexit, a Donald Trump o a cualquiera que prometa que nos va  a proteger. Lo vemos cuando levantamos la voz a aquellos que amamos o cuando seguimos aguantando una situación que nos daña y disminuye como personas, pero a la que no vemos alternativas.

Respecto a no mirar demasiado el futuro, es resultado de mi carácter optimista, o sencillamente simplón, y al miedo que a mí también me da el futuro, lo que va a pasar, lo que le va a ocurrir a las personas que quiero. Así que hoy me asomo a este diario, a estas páginas donde me retrataba para entenderme y compartirme, y no se si tengo algo que decir. Algo que merezca la pena leer y recordar luego.

Tengo miedo del dia a dia, tengo miedo a los cambios inevitables que vienen con la edad, con el crecimiento de los hijos, con el desgaste de la sociedad y las relaciones. Si me pongo a pensarlo tengo mucho miedo. Y el miedo me agarra la garganta y no puedo respirar. 

Y luego pienso que el miedo es solo un mecanismo de huida o lucha, un incendio hormonal y neuronal cuyo humo impide ver el bosque. Y que si la vida es una escalera que va debemos bajar -un amigo dice que soy un optimista por dibujarla cuesta abajo- Si bajamos esa escalera tan larga y tan alta, no podemos estar mirando muy lejos porque nos dará vértigo y hasta miedo ver lo que nos falta, lo que podemos caer. Y si bajamos mirando hacia atrás, al pasado, lo más probable es que nos caigamos y nos demos un buen porrazo. 

Para mí la solución con la vida y la escalera es fijarse bien en cada paso que damos, en solo unos pocos escalones cada vez, que siendo conscientes de que la escalera es larga y tenemos por delante muchas cosas, no perdamos el hilo de lo que hacemos, de las personas y placeres- de esas personas que son un placer de conocer. Algún día la escalera ha de llegar a su fin, pero que lleguemos por nuestro propio pie, sintiéndonos bien con los pasos que hemos dado, aceptando las decisiones que asumimos y sobretodo, no echando en falta haber prestado atención a aquellos que nos acompañaron en el camino.

Cada minuto, cada segundo es precioso e irrepetible, y al menos por un momento se siente maravilloso haber vuelto a estar aquí. Gracias.



jueves, octubre 20, 2016

Sonrie, por favor

Ha pasado más de medio año desde la última entrada. El curso finalizó con angustia y con éxito, y ambos demostraron ser unos impostores. Otro curso ha seguido a ese.

Las cuestiones de familia y salud siguen a su paso, y sentirse triste o disfrutar de lo pequeño es solo una cuestión de actitud. Del color del cristal elegido que diria Campoamor.

Así que aquí sigo, una noche en que me escapo un poco de estudiar para saludaros, para pensar, y en que la música me ha sugerido una entrada, ha clarificado algo que lleva mucho tiempo dándome vueltas. Suena en la oficina vacia de madrugada "Smile" de Nat King Cole.



Smile though your heart is aching                              Sonríe aunque te duela el corazón
Smile even though it's breaking                                  Sonríe aunque se esté rompiendo
When there are clouds in the sky, you'll get by          Cuando hay nubes en el cielo, te las arreglarás
If you smile through your fear and sorrow                 Si sonríes en medio de tus miedos y tristeza
Smile and maybe tomorrow                                        Sonríe y quizá mañana
You'll see the sun come shining through for you         Verás el sol salir brillando para ti

Light up your face with gladness                                  Ilumina tu rostro de felicidad                                             Hide every trace of sadness                                           Oculta cada rastro de tristeza
Although a tear may be ever so near                   A pesar de que una lágrima siempre puede acercarse
That's the time you must keep on trying              En esos momentos debes de seguir tratando
Smile, what's the use of crying?                          De sonreír ¿De que sirve llorar?
You'll find that life is still worthwhile                  Te darás cuenta de que la vida vale la pena
If you just smile                                                     Si sonríes

That's the time you must keep on trying              En esos momentos debes de seguir tratando
Smile, what's the use of crying?                          De sonreír ¿De que sirve llorar?
You'll find that life is still worthwhile                  Te darás cuenta de que la vida vale la pena
If you just smile                                                     Si sonríes


Y al final solo queda la actitud. La sonrisa incluso. Hace unas semanas me hice una foto para un carnet y al verme en ella me sorprendí. Sabia que no estaba bien, pero la persona triste y enfadada, casi derrotada que me saludará en mi abono de transporte durante años no quiero ser yo. Así que cuando me acuerdo sonrio, sonrio. Incluso cuando estoy moderadamente contento o triste sonrío. Y que curioso, me siento un poco mejor.


Es algo que también olvido pero que es cierto para mi y para todos. Podemos elegir, aunque solo sea nuestra actitud, nuestro gesto ante la vida y lo que nos trae. Y yo quiero sonreir.


sábado, febrero 20, 2016

No todo el que anda errante está perdido







De todo lo que la palabra puede necesitar, nada es más importante que el silencio.
El silencio para poder ser escuchada, pero también el silencio para que la palabra pueda nacer y tomar forma.

Cuando se comienza a practicar la meditación el primer silencio de la mente se llena de ideas de todo tipo... Cosas olvidadas, autenticos miedos, anhelos, creencias... Es el silencio de la mente la que les da lugar. Es solo un primer paso hacia un bien mayor pero es valioso por si mismo pues de otro modo no los conocerías.

 Esta mañana me encuentro en la soledad de mi trabajo, escuchando a Al Green, con un taco de apuntes en un lado y la cabeza descansada por la primera noche de descanso en meses. De este silencio ha salido el recuerdo de este diario y el impulso de volver a escribir.

Han pasado meses desde mi última visita al blog y mi vida ha vuelto a cambiar de una manera que no imaginaba. Un familiar muy muy cercano tiene un problema de salud que me resulta muy doloroso, mis prioridades se han redefinido y la vida que inevitablemente tenia imaginada ha vuelto a descarrilar como tantos otros sueños de andar por casa.

Afortunadamente estoy reaprendiendo lo valioso que es el tiempo que tenemos y atesoro cada gesto, cada palabra y cada caricia como siempre debí hacer.

Me habia matriculado en un ciclo superior de informatica. Estaba concentrado en hacer funcionar de nuevo trabajo, familia y estudios. Porque me gusta verme como un malabarista, manteniendo un sin fin de bolas en el aire. Pero eso es una tonteria. No lo soy y las cosas que más importan no siempre son las que quieres hacer ni a las que dedicas el tiempo. Así que por aquí sigo, tomando decisiones más correctas por accidente y a la fuerza caminando. Me han quedado eso si las bolas, que no tengo valor a arrojar lejos y me llenan el dia de ruido. Si soy capaz de encontrar un momento intento trepar por la pirámide de Maxwell y recuperar algo de la lucidez que tuve en algún momento.

Me encierro en el baño, pongo un contador de tiempo en el teléfono móvil y mirando un punto dibujado en la puerta me pongo a respirar. Estoy atento a todo lo que hay, como si mirara el universo por el rabillo del ojo. Si surge algún pensamiento lo dejo fluir y lo observo ya que no es mio, es de mi ego. El silencio está lleno de ruido, de la tormenta interna. Pero poco a poco, minuto a minuto esta va convirtiéndose en lluvia, en un goteo.
Un día mi mente estará en calma unos segundos, un minuto. Y entonces un sol de claridad, de paz y de consciencia brillará en ese cuarto de baño, sobre el hombre ya de mediana edad sentado en la taza cerámica. Sin budas, sin inciensos, sin gongs ni mantras. Sin nada de eso aún puede llegar el Observador que estoy esperando. Pero yo ya no estaré esperandole, porque siempre he sido él.

Mientras eso llega quiero compartir herramientas que te pueden ayudar si tienes poco tiempo y espacio pero cuirosidad por ver a donde puede llevarte esto. Solo necesitas entre 5 y 10 minutos al dia, un telefono movil o un cronometro de cocina y un sitio tranquilo. Que puede ser un templo, un cuarto vacio o el aseo si como me ocurre a mi no tienes otra cosa.

Estas son herramientas que he usado y me parecen interesantes


Meditation Helper
Cronometro para meditación
Buddhist Meditation Trainer

Son todos cronometros muy sencillos, apenas más que un reloj de cocina. Únicamente el último tiene un sistema de progresión, pero es poco intrusivo. Mi experiencia es que no necesitas más para meditar, el resto son solo distracciones. Por supuesto el camino que tomes seguro que será el más adecuado para tí.

Ignoro cuando se volveré a estas páginas. Gracias por darles sentido. Aprovechad el tiempo en las cosas realmente importantes, merece la pena.

jueves, abril 03, 2014

Entre momentos




 Estoy entre momentos. En una posición intermedia, entre dentro y fuera. Unos instantes perdido y otros encontrado.

Junto las piezas del rompecabezas de mi vida y aunque algunas me gusten me pregunto que rostro resultará al juntarlas, quien me mirará desde el puzzle.

Soy padre desde hace unos meses, y si mi cotidiania había experimentado cambios en el año anterior, estos meses están siendo una revolución, un caos y una fiesta. La lista de mis amores se ha ampliado, y la de mis aficiones se ha acortado. Y si estamos definidos por lo que hacemos, soy un cambiador de pañales, un dormidor de bebes y un payaso. 

Y así se llenan el día y sus horas. Cuidar a los que quieres, mimar el trabajo en estos tiempos feroces, soñar inutilmente con ratos en el monte o algún café con los amigos. Disfrutar de esos instantes que no se van a repetir, del contacto de una mano diminuta o una sonrisa tan luminosa que no sabemos si realmente la merecemos...

Y ahora que casi todo lo que pensaba que era importante ha sido barrido por el viento, me pregunto que es lo realmente importante, que es lo que soy, como realmente nos podemos definir o si es eso posible.

Al acostarme, en un dormitorio ahora cargado de novedades y herramientas de crianza, a veces me duermo al instante de puro agotamiento, y otras, perdido el oremus y la disciplina de antaño, doy vueltas. Entonces busco el latido del corazón en un dedo de la mano, en una pierna, y mientras lo encuentro y confirmo que sigo vivo, me duermo. 

domingo, marzo 18, 2012

Volver al Tao... de Winnie the Pooh











“Things just happen in the right way, at the right time. At least when you let them, when you work with circumstances instead of saying, 'This isn't supposed to be happening this way,' and trying harder to make it happen some other way.”

 "Las cosas solo ocurren del modo correcto, en el momento adecuado. Al menos cuando tu lo permites, cuando trabajas con las circunstancias en lugar de decir, 'Así no es como se supone que tendría que ocurrir,' y te esfuerzas en hacer que ocurran de alguna otra manera."

 ― Benjamin Hoff, The Tao Of Pooh 

 Los que sabemos perdernos, aquellos que somos demasiado listos para seguir el camino, tenemos que volver a repetir las lecciones que no se aprendieron correctamente. Da igual los años y las veces, las lecciones sin aprender vuelven a ti cada instante. Yo he tardado años en aprender a abrir las puertas, y aún hoy muchas veces empujo en lugar de tirar y viceversa...

 He vuelto hoy a algunos viejos libros y me sorprende encontrar tanto en ellos como el primer día. Suele pasar con los libros buenos, que son una minoría, y con casi todas las personas. Dos de estos libros son el incombustible "Tao Te King" y el más asequible "El Tao de Pooh" de Benjamin Hoff. El segundo se puede encontrar en las librerías y es una aproximación del Camino y su Virtud utilizando como vehículo al osito Winnie y sus amigos. Puede parecer una broma, pero el libro resulta más ameno e ilustrativo que otros sesudos estudios. Claro que... ¿Que tienen que ver los estudios sesudos con el Tao?

 Mientras ojeo estos libros, hago un curso de Cisco, y le hecho un rato a los estudios, los días siguen transcurriendo, indiferentes a si los empleamos bien o mal. Quizás por una mala conciencia, o por el encuentro del libro del osito, vuelvo aquí, a este diario. No me lo ha reprochado ningún lector y casi ningún amigo, pero si hay alguien que sepa de reproches y culpas es vuestro seguro servidor.

 Cuando miro las entradas de los primeros años del blog veo una vida en continuo movimiento, corriendo de un sitio a otro para hacer algo que cambiara las cosas, cayendo agotado más o menos al final de la jornada. Ahora mis acciones son más lentas, más deliberadas y prácticas, pero en mi cabeza sigue sonando la misma voz que me azotaba sin descanso. Con el paso de tiempo la voz perderá fuerza, y quizás acabe enmudeciendo, pero obedece a la necesidad de demostrar algo, a los demás, a mi mismo. Un impulso de supervivencia, y un sentimiento de culpa con el que lucho los ratos en que me doy cuenta.

 Hace tiempo me enseñaron que siempre hacemos lo mejor. Que incluso cuando nos equivocamos hemos dado nuestro mayor esfuerzo, que incluso cuando lo hacemos mal es porque no sabemos y no somos capaces de hacerlo bien. Algunos días sentimos que no podemos levantarnos de la cama y aunque no tengamos más remedio que levantarnos e ir al trabajo, esa sensación tiene un porqué y es tan respetable como la mañana que nos comeríamos el mundo. Preferimos seguro esta última, pero si algo existe, si algo ocurre, como decía la cita del principio, es por ser lo correcto y lo adecuado, al momento y al lugar.

 Así que si no me pongo a meditar hasta que se me vacíen los sesos, subo montañas hasta hacerme polvo las rodillas y no escribo la entrada del blog o el capitulo del libro que ilumine a la humanidad, debe ser por alguna razón. Conocerla seria lo importante.

 Y mientras todo esto ocurre, el sol sigue saliendo, ha llegado la primavera, y es un placer volver aquí, de nuevo.




domingo, diciembre 11, 2011

Volver a empezar




















Esta noche he terminado "Volver a empezar", de Ken Grimwood. Un hombre muere de un infarto para despertarse veinticinco años antes, cuando aún es un estudiante con toda la vida por delante. ¿Repetirá los mismos errores, encontrará la felicidad o será capaz de comprender que es lo que le ocurre?

El libro me ha gustado mucho, tanto como para venir aquí a recomendarte que lo compres, lo busques en la biblioteca de un amigo o de tu localidad, o hasta que lo robes... Y también me ha revuelto un tanto las ideas.

Pensemoslo un poco... ¿que necesitamos para volver a empezar? ¿Para seguir intentándolo, para continuar en la brecha?

No es realmente mucho lo que hace falta - aunque en algunos momentos nos parezca tanto- cada segundo es uno nuevo, cada silencio es una oportunidad para llenarlo de palabras, o mejor aun, de escuchar.

Tengo miedo de muchas cosas, la mayor de ellas de vivir, o sea de morir a trozos al intentar nuevas cosas y fracasar, pero siempre hay otro momento, otro tren que parte, otra oportunidad de volver a empezar, o mejor aún, de continuar.

domingo, julio 03, 2011

Una vida al borde del amanecer






















El nuevo orden de mi universidad y de Bolognia es que tras la convocatoria de Junio viene la de Julio. Los estudiantes y profesores echan el resto durante un par de meses para llegar al verano sin deberes ni examenes pendientes.

Así, llevo muchas semanas al borde del último examen, pendiente de la fecha en la que mágicamente me quitaré la responsabilidad de los estudios durante todo el verano. Mientras, todo lo que no forma parte de la trilogia fundamental, trabajo, pareja y salud, lo he dejado a un lado. Incluido el blog.

Y estoy cansado. Conforme se acerca la fecha, el último examen, parece que ese momento se hincha, se vuelve eterno. Pero es solo una ilusión. Cada minuto dura siempre sesenta segundos. Pronto me levantaré y todo estará terminado, por unos meses. Espero recuperar los cafés, las salidas e incluso el aburrimiento. Ver si hay que me satisfaga aparte de fumarme clases y preparar corriendo los examenes.

Mientras, ese minuto de la verdad, ese último examen se va acercando, creciendo y creciendo. ¿Será realmente esto lo que me hace sentirme vivo?

domingo, junio 05, 2011

Condenados a aprender

















Esta semana me examiné de Bioquímica. Es el segundo año que me matriculo, el año pasado se me cayó la asignatura del calendario pero este curso más me vale sacarla y evitar pagar nuevas matrículas.

Curiosamente, la materia crítica de esta asignatura es el ciclo de Krebs. Me suena, me tocó estudiarlo en el instituto, y también cuando estudié Ciencias Químicas, y luego en Fisioterapia, pero para ser sinceros, nunca me lo aprendí. Supongo que por cabezoneria, o por miedo a tantos nombres extraños y el esfuerzo que requiere. De modo que siempre me estudié a fondo el resto de la materia y pude pasar de puntillas, bastante satisfecho de salirme con la mia, pese a los aprobados algo justos y seguir sin tener ni idea.

Y años después, la vida y los temarios académicos me presentan por cuarta vez - quinta ya este curso- ante el dichoso ciclo. Y solo tengo dos opciones, quedarme en la orilla o aprenderlo. Y esto me ha dado que pensar.

El karma puede ser visto de muchas maneras, la más usual es entenderlo como una justicia cósmica que castiga o recompensa nuestras acciones. Otro modo de verlo es como un "Destino", un camino vital que se aguarda para ser recorrido. Una serie de puntos críticos o de experiencias que a modo de preguntas en un examen estructuran nuestra biografia.

Dice algunos que las lecciones que no se aprenden están condenadas a repetirse. Quien no es capaz de decir "no", tendrá problemas hasta que aprenda a decirlo. Similarmente pasa con las relaciones personales, con los miedos o problemas en general. Son pruebas que hasta dominarse reaparecerán una y otra vez en nuestra vida y que tras resolverse van desapereciendo o dejando de tener importancia, dejando lugar a otras.

De modo que si no me pongo en serio, si no soy valiente y aprendo el ciclo de Krebs, estoy condenado a seguir escurriendome, o quedarme en el anden y ver escapar al tren de la carrera. E igual con la vida.

Aquí estoy, condenado a aprender de mis actos y mis consecuencias...

martes, noviembre 09, 2010

La procrastinación es el ladrón del tiempo





























Hoy he encontrado en esa inmensa cadena de palabras que es la red, el nombre de uno de mis mayores problemas existenciales. Procrastinación. En el lenguaje corriente, dejar para mañana lo que no te apetece hacer hoy.

Soy una persona bastante activa, o lo he sido, pero como a mucha gente, me alivia secretamente dejar aquello que no me gusta o que me da miedo, para después. Después, ese lugar en el tiempo que endulza, con el almibar de la culpabilidad y la anticipación del esfuerzo, el momento presente. Como darse una vuelta más bajo el edredón calentito en una mañana de invierno, dejando para el yo del futuro -ese que no eres tú, aún- la tarea de enfrentarse a un mundo helado y lleno de responsabilidades.

La procrastinación es el ladrón del tiempo. Y así, como un furtivo mefistófeles, te exigirá en el futuro tu paz, tu éxito, la oportunidad que vendiste por una tregua más en el deber.

¿Son demasiados los deberes, los compromisos, las exigencias? Lo mismo sí, aunque algunos pueden y poco a poco voy renunciando a ellos, y otros no se puede o no se debe renunciar a ellos, porque entonces, si somos lo que hacemos, apenas seriamos nadie.

Procrastinar es una palabra curiosa, interesante, casi bella en sus multiples "erres". Mientras disfruto de su belleza, ¿estaré escribiendo para evitar hacer otra cosa...?



sábado, noviembre 06, 2010

Meditación para simples





















Estoy volviendo a un camino que había perdido.

Ignoro por cuanto tiempo pisaré esta senda, y solo sé seguro que me he de perder de nuevo. Pero la vida es tridimensional, no está atrapada en una plana hoja de papel.

Si no perdemos la perspectiva por el desánimo, nos daremos cuenta de que no existen los circulos viciosos, sino que en el mejor y peor de los casos nos movemos en espirales. Volveremos a caer y a triunfar, a dormir y despertar, pero jamás esteremos en el mismo nivel que ayer, aunque solo sea porque el tiempo nos hace avanzar por su escalera.

Así, vuelvo a recordar mis sueños, a veces percibo casualidades que forman parte de esquemas tan amplios que no pueden simplemente serlo, y estoy volviendo a meditar. Eso sí, descalabrado como estoy del sentimiento de gracia y de las alturas, he tenido que empezar de nuevo con humildad. No soy hoy aquel que se subia a la montaña a buscar la trascendencia, pasaba horas meditando y contemplando, esperando la recompensa de un sentimiento, una visión más clara o un misterio por entender.

Mi mente es otra vez un mono inquieto que me arrastra de un punto a otro, más interesado en las luces y adornos cambiantes que en la permanencia del cielo y la tierra.

Soy pequeño, y aunque la espiral del tiempo me salva de cometer alguno de los errores del pasado, me busca otros nuevos para poder aprender de nuevo. Siento que debo meditar, pero he perdido el entrenamiento mental y físico. Mientras tomo de nuevo el sendero de un pensamiento claro y en paz, sin miedo, he tenido que adoptar la cuesta más suave, la forma más sencilla de meditación, para no agotarme.

Cierro los ojos, y en la cama o en el bus, comienzo a respirar por la nariz. Cuento la primera espiración, intento estar atento a la entrada siguiente del aire y su salida para no dejar hueco a otros pensamientos, y cuento la segunda. A los pocos alientos mi mente se pierde en otras cosas, pero vuelvo a contar desde uno, hasta que las fuerzas y el interes se agoten.

Mañana continuaré, espero. Solo puedo esperar, sin obligarme o culparme, que llegue a contar quince o cien, a cinco minutos o media hora. Si vuelvo a perderme en esta sesión o si no vuelvo a hacerlo, no importa. Otro dia mi camino continuará por aquí, si es posible, si es lo que debe ocurrir.

Mientras, solo importa dar lo mejor con cada aliento, en ese universo diminuto y sin limites tras mis ojos cerrados. Tomo aire y cuento.

Uno...


jueves, noviembre 04, 2010

La vuelta





















Me he casado, y me he ido de honey moon a los USA.

Me he quemado los labios con la deliciosa pizza de a 1 dolar en Broadway, he desayunado una montaña de panqueques a las cuatro de la madrugada en Las Vegas, y comido judias a lo pionero en un rancho de juguete.

Y he vuelto a casa, con el tranquillo cogido a New York y a las Vegas, con ciertas ganas de regresar a estas tierras y más aún de volver a la mia. Lo bueno de desear lo casi inevitable es que sueles salir recompensado, y ya estoy en mi tierra, en mi casa, con mi novia, perdón, esposa.

Los primeros días se fueron en devolver los turnos extra que me cogí para tan largo viaje, y ahora se trata de organizar eso tan tonto y tan simple que es la vida. No toda mi vida, afortunadamente, sino el trocito que tengo a mis pies. Y menos mal, porque si no el vértigo me alcanza, me mareo y tengo ganas de acostarme para salir mañana.

Que es lo que voy a hacer. Que no voy a hacer, y lo que haré pese a desear quitarlo de mi rutina y todo lo que faltará de mi vida cotidiana por las mismas razones. Esa franja, ancha o estrecha si la miras, que es la realidad, la verdad, el universo. Vivir.

Y así, no quiero mirar lo que puede ser, como un libro que se te abre por el final, como una predicción para el sabio. No miraré mi vida y dejaré que crezca en la luz de la luna y las estrellas, que mañana por la mañana me sorprenda el camino, me lleve a donde me lleve.

Además, ahora camino en buena compañia...





lunes, agosto 09, 2010

Tao Te King 53, o el estado del mundo



























Si tuviera un firme conocimiento,
marcharía por el gran camino,
con el solo temor de desviarme.
El gran camino es llano,
pero la gente vulgar gusta de los senderos escarpados.
La corte está corrompida;
los campos, abandonados;
los graneros, vacíos.
Ropajes lujosos,
afiladas espadas al cinto,
manjares hasta saciarse
y riquezas sin cuento,
a todos ellos hay que llamarles jefes de bandidos.
Un jefe de bandidos,
está lejos del dao.


Cuando miro el mundo, veo lo que cualquiera puede ver. Despilfarro, confusión y hambre. Lideres confundidos o directamente irresponsables. Y mucha estupidez.

Me digo que es lo más lógico, pues la estupidez de hoy nace de la confusión y la mala conciencia de ayer. Que los intereses que más pesan son los de quienes desean mantener el mundo desequilibrado para lucrarse de ello, pese a las consecuencias que halla de tener.

El mundo no es malo, ni estúpido, ni injusto. Es solo lo que nosotros hacemos que sea. Somos los estupidos, los malvados y los injustos. Pero si lo somos es porque no estamos preparados para hacerlo mejor, sea por ignorancia o falta de deseo.

¿Está mal que el mundo y nosotros nos encontremos así?

¿Ahora mismo podria ser de otro modo?

domingo, agosto 08, 2010

Soledad y multitud















Puedes encontrarte solo entre un multitud. Y buscar una soledad aún más perfecta en tu casa o en una montaña. Y encontrar la paz en ese espacio silencioso e infinito, y acabar reconociendote en ella. Convertirla - la soledad- en un refugio, en un hogar, y no desear casi nada más...

Ahora vuelvo a vivir con alguien, soy feliz viviendo con alguien, y hasta me voy a casar con esa alguien. Y sin embargo la soledad sigue estando conmigo, como una sombra, como un vigilante hecho de luz de luna y silencio. Un deseo que comparte mi corazón con mis otros amores, y que de algún modo proyecta sombras en mi vida cotidiana.

Vivir con alguien es compartir, interpretar a duo los momentos que componen tu dia. Abrirle la puerta a familiares que son tuyos desde hace apenas nada, y saber que no estás solo. Hay alguien que te quiere, te ama, tan próximos como puedan estarlo dos adultos.

Y eso al fantasma de mi soledad no le gusta. No puede alejar a mi otro amor, ni a mis nuevos sobrinos, en especial al pequeño ninja de seis años. Pero puede hacerme suyo en los momentos intermedios. Robarme a los amigos que están un poco lejos y aquellos que lo están mucho. Retirarme el teléfono, perderme el papel de cartas, quitarme las ganas de charlar o escribir.

Así, en estos dias de compañia y complicidad, me encuentro a ratos más alejado del mundo que nunca. Y quizás fue porque para hallar la paz necesité hacer un pacto con la soledad, y ahora no se como romperlo... Quizás es porque el mundo es un problema más sencillo cuando apenas tiene incógnitas.

He vuelto aquí, y me ha costado escribir más que antaño, y sin embargo me hacia falta, como siempre. Pero la promesa de un rato en paz, en blanco, en silencio, en la nada... me sigue pesando en el hombro.

martes, julio 27, 2010

De ocho meses, una boda y muchas cosas más...




























Saludos.

Hace tiempo que no visito el blog. Tanto, que me encuentro falto de práctica, con partes que me aprietan y otras que quedan sueltas, como si fuera ropa heredada. Cosas de la vida.

Sigo rodando por el mundo, más preocupado por vivir que por contar porqué vivo, aunque no más iluminado que ayer, sino mucho más terrestre. Feliz pero sin demasiados cohetes. Exactamente la sensación con que despierta un ganador de la loteria meses después del premio. Cosas de los humanos, que no están del todo preprarados para alcanzar sus deseos.

Y sin embargo feliz. Porque me caso con mi novia, la mujer más fascinante, divertida e interesante - además de guapa, maja y todo lo que suele decirse...- de mi mundo.

La boda será en Octubre, y tras meses de preparativos, de rituales para organizar un ritual mayor, solo faltan dos meses y medio para el acontecimiento. Algo estupendo e improbable, como hubiera dicho antes, pero si la selección Española ha ganado el Mundial de Futbol, todos podemos tener un gran dia.

¿Que más ha ocurrido en los últimos ocho meses? De todo, viajes, trabajo, estudio, descanso, alegria, desanimo, y la eterna búsqueda del sentido de todo esto, aún en medio del torbellino. Sin demasiadas respuestas tampoco...

Un abrazo y hasta pronto. Espero.

jueves, enero 14, 2010

El reencuentro , de Bertold Brecht













Un hombre que hacía mucho tiempo que no veía al señor K. le saludó con estas palabras:
-No ha cambiado usted nada.
-¡Oh! -exclamó el señor K., empalideciendo.

Historias del señor Keuner de Bertold Brecht





Pues sí, el universo se mueve, los cuerpos crecen o se achican - las orejas solo crecen- las estaciones cambian sobre una tierra que da vueltas alrededor del sol. Desear quedarse como estabas es un capricho que la evolución paga con dureza, por muy dinosaurio que seas. Y aquí estoy yo, con los zapatos de un hombre moribundo y un poco de miedo.

Solo que el miedo es solo un lastre en este viaje, y me estoy cansando del color de la pintura y de los muebles de este cuarto. Tendré, por mucha pereza que me entre, que cambiar para poder continuar parecido.

Mientras voy de tiendas, un abrazo

martes, enero 12, 2010

Se busca !!!


Me busco, y no me encuentro. Hoy he entrado, tras seis semanas de parada biologica- visceral e inopinada- en el blog, y respondiendo comentarios de lectores japoneses ¿? he releido entradas de hace dos o cuatro años sin reconocerme.

Me ha gustado como escribia ese extraño del pasado -algo dramatico en el texto, entretenido, petulante y culpable de ello al tiempo. Pero las afirmaciones y problemas se han visto superados o desmitificados por el paso del tiempo, y lo que es peor, algunas cosas no se han resuelto, o no se puede imaginar si han de llegar.

No se quien es Ashbles, y me dirigiré ahora a el con su nombre y titulo completo, como la educación exige de los desconocidos. Ese tal William Ashbles, Squire, con el que he firmado tantas veces e incluso me he registrado en más de un foro o página de internet.

Comencé este diario hace unos años, en concreto el 11 de septiembre de 2005, y el hombre que se estaba convirtiendo en W. Ashbless es distinto del que ahora se está convirtiendo en otro. ¿En quien? No lo se.

En alguien diferente. Tiene de momento 36 años, vive en pareja y es feliz, aunque no sin insatisfacciones. Tiene menos miedo y también menos tiempo. Se casará a finales de año, será padre en un futuro, y quizás tampoco sea hijo en unos años. Practica el kung fu, aunque con más profesionalidad que mistica. Se cuida más y duerme mejor, aunque tiene que dedicar más tiempo a su vida familiar y menos a sus rarezas.

Ha ganado sabiduria, aunque probablemente más por viejo que por erudito, y aunque es más seguro, tiene menos ganas de hacer esfuerzos extraordinarios. Lee un poco más, tiene una wii, medita menos y ve igual de poco a los amigos.

El balance es bueno, sobre todo por la angustia y el miedo que han quedado atrás, aunque no se si era ese el combustible que me llevaba a este diario. También me siento menos importante, o menos trascendentes mis vivencias.

Y no se como me llamo, aunque durante bastante tiempo me he llamado William Ashbless - Squire. Un abrazo

jueves, noviembre 26, 2009

Lo que el ojo ve

"El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque te ve".

A.Machado



















La ilustración de la entrada es un cuadro del pintor surrealista Magritte. El texto traducido seria "Esto no es una pipa..." y podriamos continuarlo diciendo "... solo es un dibujo"

Hace nada, en Fogonazos, su autor publica un interesante, como siempre, articulo sobre las ilusiones ópticas. Cosas parecidas se suelen dar al estudiar psicologia. El cerebro, como un ordenador, usa estrategias para mejorar lo que el ojo puede captar. En condiciones límite estos mecanismos de optimización producen errores, las ilusiones ópticas.

El grupo de psicologia de la Gestalt descubrió en la decada de los 20, que el cerebro primero aventura lo que puede que vaya a ver, antes de verlo realmente, como estrategia para ganar tiempo. Así que si deseamos ver a alguien nos parecerá confundir momentaneamente a desconocidos con esa persona, o reconoceremos en notas sueltas nuestra canción favorita...

Este principio se puede aplicar de manera general. Vemos y entendemos lo que esperamos ver. Incluso, lo que queremos ver. Si deseamos y necesitamos vernos como sabios, como estupidos o como ajenos, así nos veremos.

Un elemento que favorece esta "ilusión" es la presencia de esa necesidad. El ego necesita ser, sentirse algo. Por eso, cuanto más fuerte sea nuestro ego, mayor será nuestra dependencia de las ilusiones. Y al contrario, en el momento en que nuestro ego, y necesidad de engañarnos se debilita, emerge de entre la niebla la realidad. Una visión desconcertante, porque lo real no tiene que ser lo que deseamos, ni esperamos, ni incluso tememos. Es simplemente lo real.

Los castillos de nuestros proyectos y temores se muestran tremendamente pequeños respecto a todo lo que ocurre y existe, no muy diferentes que las ilusiones ajenas. El mundo es algo distinto, muy diferente, porque las ilusiones son algo cultural, que se aleja de la realidad de un modo distinto para cada persona.

La mayoria de los seres humanos no estamos preparados para convivir con algo tan alienigena como la realidad, aunque solo seamos capaces de ver una pequeña parte. Afortunadamente, como en el Aleph de Borges, el olvido, misericordioso, suele alcanzarnos pronto...

martes, noviembre 24, 2009

el hombre que no sabia nada...




















Estos dias me siento como si no supiera nada. Es decir, lo más importante que se, es que no se nada que sea importante.

Esto empezó lentamente hace unos meses, cuando me di cuenta que la vida no obedece a etiquetas ni a titulos, sino a cosas más verdaderas. Y también que la mayoria de la gente se escuda en ideas de si mismos que no se corresponden con la verdad.

Son cosas evidentes, me direis... Si, lo son. Pero al mismo tiempo que percibia esto, iba encontrando menos y menos importantes las cosas que contaba aquí. Menos necesario utilizar citas del Tao Te King o compartir con vosotros lo que siento al ver el cielo o un dibujo. Que la realidad es una cosa tan desarmantemente sencilla y grande que utilizar subterfugios con ella es como coger a una ballena con unas pinzas.

Y así estoy. Por supuesto que lo que dice el Tao Te King, o Eckhart Tolle o cualquier sabio es verdadero, pero es igualmente claro en las palabras de cualquiera, en los consejos de una persona mayor o escrito en algún sitio...

Y tan inutil, porque esas palabras nos suelen alcanzar a nadie verdaderamente, y las diferencias entre los sabios y los legos, tantas veces son solo oropeles y plumas...

Así que solo quiero ser como algún amigo, unicamente una persona, pero al menos una persona con las contradicciones justas que te hacen humano, y dedicar mis energias a vivir, y no a convencerme de que vivo...

jueves, octubre 29, 2009

Volver




















Volver, es lo que ocurre cuando nos sentimos en casa.

Yo he tardado dos semanas en volver, cosas de inquietudes, de amor por el camino o de rutinas aún mal asentadas. Ha sido, curiosamente, una serie de dias de trabajo la que me ha colocado sobre mis pies, oblidado a empujar adelante, y a buscar mi vida y su sentido en estas calles.

Cuando adolescente, viajar fue un sueño que solo se cumplió en el viaje de estudios de COU. Una docena de dias por Italia, milagrosamente lejos de un hogar asfixiante y un mundo limitado. Tardé como un año en subirme a un autobús sin sentirme transportado a otro mundo.

Estoy aquí -desde hace dias- y esta es mi vida. Feliz en su mayor parte, pero no exenta de dificultad y conflicto. Si ser un adulto es entender que de las dificultades y paradojas surgen las mayores enseñanzas y beneficios, me parece que a ratos sigo siendo un niño...

martes, octubre 06, 2009

A.B.C. (Annapurma Base Campament)












Ya he vuelto del campamento base de Annapurna. Me he tomado un dia de descanso tras incontables subidas y bajadas de las montanas, y pronto, en este final de viaje, pasare por Lumbini, para visitar el lugar de nacimiento de Gautama Buda.

El viaje ha sido duro. Subidas y bajadas continuas por valles y montanas, que casi clavaban la vista a las botas, impidiendo disfrutar del paisaje de los himalayas. Tes y galletas, sopas de fideos reparadoras entre tramo y tramo. Arroz y algo de lectura o conversacion cada noche, antes de dormir agotados. Subir de un terrible tiron mas de 1500 metros entre las nubes para al amanecer, descubrirse en medio de la gloria de las titanicas montanas.

Todo apasionante, intenso, hermoso, incluidas la lucha con la fatiga, la frugalidad de los refugios o la sonrisa de las gentes.

Pero tambien, siento hoy en un dia de descanso y lluvia, innecesario.

Cuantas cosas hacemos porque "creemos que necesitamos hacer" y luego son solo creencias? No reniego de este viaje, planeado con tanta antelacion, ilusion y esfuerzo, pero para vivir y ser feliz solo hacen falta unas pocas cosas, un camino que recorrer, sol y alimento, un lugar al que regresar, y por supuesto amor.

Todo lo demas, aventura, juguetes, logros, o ilusiones, son solo adoquines en el camino.

La semana proxima volvere a Espana. Y deseo disfrutar mi vida "normal",tanto o mas que de estas vacaciones.