lunes, febrero 06, 2006

Volviendo a la carretera...


















Cuando llevas mucho tiempo fuera del camino, y ocupas tu tiempo mirando a otros viajeros luchar y caer, o permanecer en pie, pese a las dificultades y la fatiga, solo tienes dos opciones válidas.

Perdón, solo tienes una opción válida.

Volver al camino. Cojer tu bicicleta, tu avión a reacción, tu burro o simplemente tus sandalias, y echar a andar.

La vida es como una bicicleta, que solo te mantiene en equilibrio mientras pedaleas. En cuanto te detienes, te caes.

Yo me he caido, he estado así unas semanas, pero ¡que diablos!
Las mareas no se detienen, suben y bajan, y con la última marea alta me he agarrado a las olas y aquí me teneis, algo lastimado pero dispuesto a continuar.

Es bueno, imprescindible tener compañeros de viaje, gente que tienes cerca, que te entiende y te apoya. Afortunadamente, tengo amigos cerca, viejos y nuevos, para empujarme y ayudarme a no extraviar el camino.

No dejeis que me aleje de vosotros, tiendo a hacerme el solitario, pero no es cierto...


domingo, febrero 05, 2006

Solea




















Es belleza, plasticidad pura.

Paseando por Flickr encontré casualmente a Solea. Por la belleza de sus fotos y el número de sus admiradores, era solo cuestión de tiempo.

En Flickr hay artistas excelentes, fotos tan hermosas que pueden hacerte llorar. Pero encontrar a una artista que lo consiga con tanta facilidad, y que además se use a sí misma como modelo en composiciones naturales pero ajustadas al milímetro, es increible.

Solea es española, se llama Carmen Gonzalez, pero su talento no conoce fronteras, solo geografia. Es una mujer joven y hermosa, esto último en parte por un físico bello, pero tambien por la elegancia, consciencia y conocimiento de la belleza que posee...

De sus paisajes no hablaré, son más intensos, perfectos y evocadores que lo que podemos encontrar en el mundo que conocemos.

No perdais el tiempo y llenaos de belleza...

jueves, febrero 02, 2006

Como ser un buen escritor






















tienes que follarte a muchas mujeres
bellas mujeres
y escribir unos pocos poemas de amor decentes

y no te preocupes por la edad
y/o los nuevos talentos.

sólo toma más cerveza más y más cerveza.

Ve al hipódromo por lo menos una vez
a la semana

y gana
si es posible.

aprender a ganar es difícil,
cualquier idiota puede ser un buen perdedor.

y no olvides tu Brahms,
tu Bach y tu
cerveza.

no te exijas.
duerme hasta el mediodía.

evita las tarjetas de crédito
o pagar cualquier cosa en término.

acuérdate de que no hay un pedazo de culo
en este mundo que valga más de 50 dólares
(en 1977).

y si tienes capacidad de amar
ámate a ti mismo primero
pero siempre sé consciente de la posibilidad de
la total derrota
ya sea por buenas o malas razones.

un sabor temprano de la muerte no es necesariamente
una mala cosa.

quédate afuera de las iglesias y los bares y los museos
y como las arañas sé
paciente,
el tiempo es la cruz de todos.
más
el exilio
la derrota
la traición

toda esa basura.

quédate con la cerveza

la cerveza es continua sangre.

una amante continua.
agarra una buena máquina de escribir
y mientras los pasos van y vienen
más allá de tu ventana

dale duro a esa cosa
dale duro.

haz de eso una pelea de peso pesado.

haz como el toro en la primer embestida.

y recuerda a los perros viejos,
que pelearon tan bien:
Hemingway, Celine, Dostoievsky, Hamsun.

si crees que no se volvieron locos en habitaciones minúsculas
como te está pasando a ti ahora,
sin mujeres
sin comida
sin esperanza...

entonces no estás listo

toma más cerveza.
hay tiempo.
y si no hay
está bien
igual.


Charles Bukowsky

Esclarecidos























De vez en cuando los nombro. Con más frecuencia los escucho. El Dragon Negro sigue en los escritorios de todos mis ordenadores, y en los momentos más oscuros y silenciosos suelo urgar, pinchar el archivo para escuchar esos cripticos y hermosos segundos. Es un diamante negro, brillante pero dificil de ver...

Las personas hablamos con nuestras referencias. Cojemos trozos de las cosas que conocemos, amamos, dan vueltas en nuestra cabeza. Con esos trozos, como secuestradores recortando palabras para una carta de rescate, confeccionamos el collage de nuestras frases, nuestros pensamientos, nuestras vidas.

Unos usan frases de moda, otros obedientemente repiten las frases que les dictan sus líderes, o los medios de comunicación.

Conozco a una persona que hablaba como las canciones de Sabina, hallá en los tiempo del instituto. Otros aullan los slogans de la tele, o del cómico en alza.

Lo mio es complicado. En mi cabeza flotan como icebergs bloques de cosas e ideas. Escritores, las canciones de mis grupos, o las ideas que tengo de las canciones de mis grupos. Novelas, películas o comics que quizas has visto o quizas no. Tambien la caida del imperio romano y la formación de Europa, pensamientos nuevos o viejos, aún no descompuestos. Ideas ajenas que me han impresionado, frases sorprendentes, esa foto que ví en Flickr ayer. Yo mismo y como creo que soy yo mismo.

Cuando hablo esos icebergs se agitan, chocan y se dirigen lenta e irremediablemente al canal del que salen mis palabras. Y en medio de una conversación se me ocurre una frase que solo tiene sentido si conoces el iceberg, pero que demonios, compartirlo puede requerir otra conversación distinta.

Así que voy simplificando, buscando con palabras revelar el corazón de los icebergs, hacerlos trasparentes, derretirlos en ocasiones. Es dificil, a veces una pena, como convertir a Marilyn en el cuadro de Warhol. La mayoria de veces se produce el milagro de la comunicación, y es estupendo.

Mis referencias van cambiando. Mis mundos como diria Julio Cortazar van cambiando cada dia, igual que los tuyos, querido lector. Entre la tardia adolescencia y el furioso principio de la edad adulta, era fan total de Bukowsky. Su lectura era fundamental. Ahora no, pero no sé si es porque no me importa o porque lo he leido tanto que podria extraerse la mayoria de su obra de mi memoria casi sin esfuerzo. Quizas el iceberg Bukowsky se ha fundido y a pasado a formar parte de las silenciosas aguas de mi mente, de mí.

Otros icebers han corrido similar suerte. Quizas todas esas horas de televisión en la infancia, o las obras completas de los Cinco, han sido olvidados y condenados, o forman parte callada y sustancial de mi persona.

El mismo Will Shakespeare, El Último de la fila, Tolkien, las pelis de miedo, Son Goku, Azorín y otros más se han perdido... Ya no me vienen a la cabeza como antaño. En el mejor de los casos, como antiguas referencias culturales, me merecen respeto, como viejos familiares, bisabuelos que no conociste jamás...

Pero otros han aguantado tantos años, y los siguen haciendo. Las pelis involuntariamente malas -como Mensajero del Futuro-, Battiato, Shazam y los superheroes de los 40, Dunsany, Miyazaki, la caida del imperio romano y de todas las obras del hombre, Debussy, y tambien Esclarecidos.

Que resistan el paso del tiempo, atrayendo y atascando mis pensamientos en primera fila, o pasen a un lugar más silencioso, solo el tiempo lo dirá.

¿Has escuchado a Esclarecidos?

lunes, enero 30, 2006

Caos y concierto
























¿Conoceis la segunda ley de la termodinámica?

Dice, traducido a un lenguaje de la calle,

"El desorden de cualquier sistema, incluido el universo, tiene necesariamente a aumentar, nunca a reducirse"

Este desorden incluye la perdidas de energia, descomposición, cansancio... Cada dia somos más viejos, no más jóvenes, una pulsera de oro no será más gruesa con los años, sino más fina y gastada, todas lás máquinas desperdician energia...

En definitiva, el mismo universo se acabará apagando, desperdiciada poco a poco la energia que contiene.

Explicar esto a un adolescente es dificil. Puede aceptarlo, pero no entenderlo, mientras la sombra del tiempo no le halla marcado. Yo he tenido que intentarlo muchos años, y ahora que los temarios de química están avanzando, si lo exige el guión, se intentará.

Sin embargo es diferente ahora. No porque halla cambiado la termodinámica. Esta es inconmovible, un edificio científico de los más imposibles de burlar.

Lo diferente es el profesor. Antes sentia una tristeza, o mejor melancolia ante esa visión de mortalidad que era para mí esa ley. Ahora, nos hemos bañado más de una vez en el rio, y ni este, la vida, ni yo somos los mismos. A ratos entiendo, vislumbro ciclos dentro de ciclos, en los que la entropia, el desgaste es necesario. En los ciclos pequeños y medianos, es posible tras el desgaste, el cansancio o la ruina, la renovación. Tras el invierno llega la primavera, y a esta le seguirán las estaciones hasta no acabar en el invierno de nuevo, sino continuar con un sinnumero de primaveras.

A los amores y amarguras viejas siguen los encuentros, descubrimientos, nuevos amores. Estos acabarán algún dia, pero el amor, mientras dura, es eterno...

Quizas el mismo universo deba envejecer gastarse y morir, pero como hijo de este instante en la eternidad, en este mundo que aún es azul, los ciclos siguen, mientras no los perturbemos o luchemos contra ellos.

Hoy podemos estar tristes y cansados, otro dia llegará que podamos reir. Y ocurrirá probablemente aunque no queramos.

El optimismo no es la única opción, pero nada dura, todo cambia. En el I Ching se entienden el Yin y el Yang, dos principios universales opuestos pero complementarios. No son como el bien y el mal occidentales. Son masculino y femenino, duro y blando, luz y oscuridad. El cielo es Yang, la tierra es Yin. Pero una montaña, siendo tierra, es Yang. El sol y el dia son Yang, y la luna y la noche Yin. Pero en la oscuridad nocturna, el claro iluminado por la luna es Yang, como contraste.
Pensadlo bien. Cuando estás en el fondo del pozo, solo puedes mejorar, y tras los momentos de triunfo y plenitud, nos espera el descenso...

Hay que tomar, como decia Kipling, al triunfo y al fracaso como los dos impostores que son, quedarnos con la lucha.

Solo conservo un vinilo, imposible ahora de escuchar. La canción de Juan Perro. En "Cara o cruz" dicen

"No esperes hoy la tormenta de ayer
no dura siempre la pena de este infierno
y aunque el azul del cielo no es eterno
hasta mañana no vuelve a llover

Nunca se puede saber
lo que va a ocurrir mañana
salvo que al fin de semana
sigue un lunes otra vez"

Pues eso, no nos agarremos demasiado a nuestras penas o alegrias, no durarán demasiado. Lo importante no es ganar o perder, sino jugar.

¿Porqué esta entrada? ¿Porqué este rollo? Quizas porque es lo que estoy pensando ahora mismo, porque yo estoy volviendo a estas conclusiones tras un tiempo de desconcierto.

Tras la tormenta, la calma, tras el desconcierto, el concierto...

jueves, enero 26, 2006

El pie en alto...


















El jueves 19, tuve un pequeño accidente de moto en el Malecón. Unos metros recorridos a baja velocidad, nula habilidad motorista, y una fuerte golpe en el gemelo derecho, que me llevó a urgencias.

El diagnostico fue una fuerte contusión en el gemelo, y una semana con la pierna en alto.

Una semana. Recibí visitas, cuidados que no tienen precio, y bastante preocupación de los pocos amigos que consiguieron enterarse.

Y una semana de estar con la pierna en alto.

Una semana son 7 x 24h= 168 horas. En ellas he leido tebeos, empezado y acabado libros, conversado horas y horas en persona y por teléfono, tomado docenas de tés y visto casi todas las películas que habia ido acumulando para cuando tuviera tiempo...

Algunas cosas que habia jurado hacia tiempo, como revisar la filmografia básica de Kurosawa cuando tuviera tiempo, han quedado en el tintero. Una semana para Kurosawa no es mucho tiempo. Sin embargo otras cosas, como releer "V de Vendetta" antes que los Wachowski la estrenen, o ver a algunos amigos perdidos, han encontrado su lugar.

En todo lo que ocurre podemos encontrar una lección. Durante mi reciente gripe acabé aprendiendo paciencia, que me ha sido muy util. Ahora estoy aprendiendo que los planes que hacemos, son como mucho eventuales.

Todo es eventual.

martes, enero 24, 2006

El Arte de la Memoria



















La memoria es subjetiva, holográfica, y temporal. La memoria es arte.

Si os parece que soy crítico con la memoria, os aclararé que mi memoria y yo estamos ahora en paz. Hubo un tiempo que abominaba de ella, y me parecia que el hombre solo podia olvidar para ser feliz.

Afortunadamente comprendí la diferencia que existe entre la pura memoria y el ejercicio del recuerdo, y despues a controlar este ejercicio. Y paulatinamente, sin darme cuenta aprendí a vivir con mi memoria, sin sentirla como un saco de piedras, sino como una larguísima colección de albumes de fotos y de diarios, que podia dejar en casa y consultar a voluntad.

La memoria es una cosa complicada. Es sensorial, porque la mayor parte de nuestra experiencia viene de los sentidos. De hecho, unos sentidos son más importantes o evocadores que otros. En particular el olfato.
¿No os ha pasado que visitas un colegio, y los pasillos y aulas te pueden resultar indiferentes, pero el olor de la tiza te rapta a otras épocas?...

Además, la memoria es holográfica. Esto quiere decir que cada pequeña parte de un recuerdo contiene o lleva al resto. Así, olemos el aula y no solo recordamos los olores, sino todo el recuerdo de esos momentos en clase. Y no solo eso, sino que de pronto, situaciones, compañeros, profesores, canciones, etc... se presentan conectados en nuestra mente.

Tambien dije al principio que era subjetiva y temporal. La temporalidad solo se refiere a que conforme mayor tiempo pase desde que una experiencia pasa a ser un recuerdo, más enterrado está ese recuerdo. Pero si eres capaz de desenterrarlo, o alcanzarlo desde otro recuerdo, estará completo, identico al momento de fijarse.

¿Pero que fijamos entonces? Ahí está la subjetividad. Nuestra percepción modificó la experiencia al vivirla, la deforma al recordarla, y además hace más accesibles al recuerdo las cosas que nos gustan o nos chocaron mucho. Es muy dificil recordar lo que desayunamos todo el més, pero en mi memoria está meridianmente claro cuando mi madre le puso sal a la leche del desayuno, ¡puaggg! y hace caso veinte años de eso.

Y por último, la memoria es arte.

Arte en el sentido del simbolismo, la subjetividad y el ajuste que sufre la experiencia al pasar al recuerdo y recordarse despues.

En mi memoria está una hermosa tarde en Venecia, pero si no navego profundamente en mi memoria, recuerdo no la experiencia, sino el recuerdo de haber recordado, haberla contado. El recuerdo del recuerdo. Por ese camino deformamos, reinventamos la memoria, engañandonos lo suficiente para recordar lo que queremos, lo que nos conviene o creemos...

Y luego está el "Arte de la Memoria"

Esta es una disciplina, un conjunto de técnicas que nos permiten recordar, más allá de lo que nos creemos ahora capaces.

Fue creado según la tradición por el poeta griego Simónides, y utilizada por los sabios de la antiguedad. Durante la edad media se conservó y desarrolló en monasterios abadias, y volvió al mundo de manos del genial y revolucionario Giordano Bruno, del que se cuentan proezas que ahora parecen imposibles.

Para entender la importancia de la memoria en otras épocas, debemos tener en cuenta que el acceso a información "volatil" que nos caracteriza, es lo opuesto a un mundo donde el acceso a fuentes de información era restringido. Pero sobre todo, que la palabra escrita era una conservación de la voz, como una grabación, pero no pretendia sustituir al discurso, al diálogo. Y en un debate no puedes parar para tirar de google.

El arte de la memoria es convertir esa memoria holográfica y caprichosa en algo espacial, simbolico y sistemático. Crear espacios en nuestra mente donde se erigen recordatorios simbolicos y expresivos de lo recordado.

Esta época nuestra exige que en lugar de saber y recordar, lo hagan nuestras fuentes por nosotros. Creo que puede ser necesario, por vivir en un mundo muy complejo, pero que es un modo superficial y esteril de aprender y conocer.

Por si quereis conocer en profundidad el Arte de la Memoria, e incluso intentar emplearlo, consultad éste articulo desde su mitad.

La memoria es una facultad maravillosa y terrible, y si lo dudais, os recomiendo dos relatos opuestos; Funes el memorioso, de Borges, sobre el exceso del recuerdo, y Memento, sobre la falta.

Un saludo, y felices recuerdos...


lunes, enero 16, 2006

Anímación y lágrimas...


















¿Habeis llorado con unos dibujos animados?

No es una pregunta trivial. Ahora que somos adultos, seres duros, rigidos, de rabias y penas secas, las lagrimas no son faciles, pero hubo otra época en que fluian con facilidad.

Tambien han cambiado los dibujos animados actuales, que ya sean productos de merchandising como Pokemon, o cosas más ambiciosas como los de Cartoon Network, son cosas alegres y dinámicas.

Ahora, yo me tragué Heidi, la historia de esa niña desplazada, o la trágica busqueda de Marco, que nunca encontraba a su madre, por mucho que viajara... No recuerdo muy bien aquella época, pero si recuerdo que se sufría un montón...

Posteriormente descubrí los dibujos de Disney, pero esos nunca me hicieron llorar, quizas porque la muerte de la mamá de Bamby me pilló demasiado mayor, y porque tampoco eran tan dramáticos; recordemos el comité de psiquiatras que reunió la firma para hacer la muerte de Mufasa...

Ahora bien, aunque otros dias haga una reivindicación de la comedia, ahora no lo hago del drama. Éste es capaz de cuidarse por sí mismo. No, si acaso hablo de la capacidad de conmover, de hacerte participe, solidario de las alegrias, penas y confusiones de los personajes. Y esto en dibujos animados lo he visto en estos últimos años muy pocas veces, y a mí no me parece la animación un género menor, au contraire!

Por ejemplo, sin ser una palícula en absoluto triste, Monstruos S.A me remueve las lágrimas en las escenas de separación y reencuentro de Sully y Boo. Es muy dificil no simpatzar con una buena persona - o monstruo- como Sully y su conflicto al descubrir las consecuencias de sus acciones. ¿Y quien no querria a Boo? En Buscando a Nemo, sin embargo no sentí nada... pestañas secas.

En el Gigante de Hierro lloré con la escena final, cuando el gigante dice "Superman" Cuando veais la película, lo comprendereis...

¿Habeis visto Kurukú y la bruja? Es una bellísima película francesa de animación, que narra un relato africano de caracter mítico. Con una banda sonora excepcional y animación artesana, es divertida y cautivadora, nada convencional. De hecho, siendo una película muy adecuada para niños, no he visto nada más alejado de la superficialidad de Disney.

Y si hablamos de la capacidad de solidarizarte con los personajes, de hacerte compartir sus sentimientos, esto se consigue con un buen guión, que cree personajes creibles, con personalidad y que cuente una historia que nos implique. El mejor director de anímación, el que me hace conmoverme, de alegria, confusión o tristeza, es japones.

Se llama Hayao Miyazaki, y más que a él conocerás algunas series que dirigió como Heidi, Lupin III, Sherlock Holmes o Ana de las tejas verdes. Tambien es popular "el Viaje de Chihiro", Oscar a la mejor película de animación y Oso de Oro del Festival de Berlisn, categoria absoluta.

Este director ha creado algunas de las más hermosas historias dibujadas. Respecto a las lágrimas, se me humedecen los ojos cada vez que veo un Totoro, o el ambiguo final de Porco Rosso.

Voy a acabar ya este texto, no diseccionaré las películas de Miyazaki. Si teneis niños, o conoceis alguno, usadlos como escusa, conseguid, o bajad o robad alguna peli de Miyazaki, sea "Mi vecino Totoro", "El castillo en el cielo", "Porco Rosso", "La princesa Mononoke", o "El viaje de Chihiro", y preparaos...

No para dramones, sino para sentiros un poco más vivos, más cercanos al resto de la humanidad, quizas más felices, pero sobre todo, más vivos...

lunes, enero 09, 2006

Sierra de Segura














Llevaba unas semanas empezando a perderme.

Prisas, dos semanas de fiebre entre virus y gripes, un atropellado y necesario retorno al trabajo... Todo este tiempo sometido a presión y restricciones de algún tipo, y sin practicar las cosas que me ayudan a ahondarme, a centrarme; algo de deporte, yoga, el contacto con la naturaleza o simplemente tener tiempo para tomar mis propias decisiones, cometer errores y aciertos.

Quizas hallan influido algo las fiestas, aunque este año casi no las he sentido. De hecho, aún no he podido traerme a casa la enorme cesta de navidad del curro.

De una manera u otra, una perdida de impulso, de ligereza si quereis, y de la quietud de mi mente se estaban produciendo. La vispera de reyes sucumbí al estress, yo que habia jurado darle la espalda, y tuve que hacer un esfuerzo para no terminar maldiciendo a los padres de los niños que se cruzaban en el camino de mi bicicleta.

Afortunadamente, nada es permanente, y tras este tiempo de ruptura, veo un cambio de ciclo, de volver a mi centro, no solo lo externo, orden, horarios más normales, volver a yoga, gimnasio o salir con la bici o ver a los amigos. Tambien poder mirar adentro, o escuchar de dentro, para poder simplificar de nuevo, eliminar ruidos, deseos e impulsos ajenos, olvidar lo accesorio.

La fase previa y necesaria para este cambio ha sido la salida a la montaña que he hecho este puente, a la Sierra de Segura.

Muy bien acompañado, con viejos amigos y gente que ha sido un placer conocer, hemos pasado unos dias breves pero intensísimos en una casa rural en Jaén.
Allí hemos encontrado una nevada sorprendente, hermosos bosques llenos de musgos, pinares que han sobrevivido a un incendio y la magia de la bruma.

El paisaje ha permanecido velado, misterioso, y sobre todo cambiante. La belleza de la niebla era algo totalmente desconocido para mí. Desde el sábado, esto ha cambiado. Regresando de una excursión vimos como el valle a nuestros pies era cubierto por oleadas de niebla, que crearon castillos y animales fantasticos mientras las últimas luces se extinguian. Permanecimos allí hipnotizados, algo sobrecogidos y olvidados de la lluvia, hasta que un coche nos hizo volver al mundo de todos los dias.

Aquello, que espero recordar durante el resto de mis dias, no pudo ser fotografiado. Otras cosas sí, y mis fotos, junto con las de un excelente amigo y fotografo, están en Flickr.

viernes, diciembre 30, 2005

El hundimiento de la goleta "el Orgullo de Nantucket"



















La tempestad regresó. Encontró otra vez a los tripulantes preparados, aferrados ya a los cabos que no habian estallado, a las mesanas y a la borda del barco, preparados a afrontarla, como en sus anteriores visitas.

Desde la borda de la goleta, casi horizontal, se observaba un horizonte cambiante. A un lado el arbolado mar de la tempestad, que con cada golpe parecia destinado a volcar el buque. Por otro un cielo infinito, un paisaje en el que la tormenta se aflojaba o fortalecia a capricho.

Era una lucha larga y desigual, el mar contra un puñado de hombres, y su pecio. Pero los hombres eran fuertes. Curtidos marineros que se habian enrolado en el Orgullo de Nantucket, un bergantin goleta de dos palos, aún vigorosa en los tiempos en los que los vapores ya eran relojes monotonos en los mares. Un buque de madera que como tantos otros cruzaba con su carga el Cabo de Hornos.

Y que allí habia quedado peligrosamente desarbolado, y casi volcado y hundido, en el primer embate de esta larga tormenta.

Eran hombres ya maduros, excepto el grumete y dos marineros, y que por fuerza habian pasado en sus largas carreras por algún naufragio o apuro similar. Y con la serenidad de la experiencia en estos dias extraños y duros, de tormenta fiera y caprichosa, se habian hecho a sujetarse a la obra muerta y a todo lo asible, con manos oscuras y nudosas como raices de arbol, y como estos desafiar las alturas, la inclinación del buque sobre babor, el tedio interminable.

Habian hecho sus nidos en las alturas de estribor, como golondrinas, y allí habian llevado provisiones y galleta seca, de la sentina milagosamente intacta, mantas manchadas de sal, y alguna barrica de agua y de ginebra, que el capitan dosificaba con sabiduria.

Habia muchas provisiones, y tras estas, la carga de cerdo salado y vino de borgoña, que el capitan habia decidido utilizar antes que se estropeara, dado el caracter extraño y dilatado de la situación.
Situación que tras una pausa que habia animado a todos, volvia a torcerse. Las olas comenzaban a mecer el barco como una boya, y las sacudidas recorrian toda la estructura...

Comprobó otra vez que sus hombres estaban tranquilos y seguros, colgados de sus nidos, y que el viento que arreciaba y las olas no les arrancarian de ellos. Eran buenos hombres, lo sabia, y haber perdido solo a los menos veteranos, le habia hecho redoblar los cuidados sobre el grumete, al que el contramestre, un hombrón de Martinica, tenia ahora a su cuidado.

Desde su posición el capitan estudió reflexivo la tormenta. Llevaban mucho tiempo, demasiado, atrapados en ese barco inutilizable, sin poder soltar los botes, pero tambien sin más penurias que las de una situación tan larga que se sentia perversa...

No recordaba casi... No. Realmente no recordaba cuantos dias llevaban allí. No tenia un patrón claro, bajo el cielo siempre fosco, de los dias o las noches, y en los ultimos dias, o mejor semanas, no habia dispuesto, un error imperdonable, de una bitacora, aunque fuera el mismo casco.

No habian excusas. Ni la baja presión de la tormenta, contener los rumores y quejas de algunos hombres, ni trazar planes de escape que necesitaban de calma chicha...

Era un error excesivo, incomprensible. Miró entre la espuma y la penumbra a sus hombres. Todos parecian bien, mojados pero fuertes y firmes. Merecian un buen capitan, no uno descuidado, o quizas enfermo.
Pero no habia nadie que pudiera sustituirle, ni entendia porque habia hecho mal su trabajo. Se determinó con una lógica directa a empezar una cuenta sobre la borda al amainar la tormenta.

Una hora despues el cielo se aclaró ligeramente, el viento se calmó, y el capitan, tras asegurar a sus hombres y proceder al reparto de viveres, buscó un lugar donde empezar su calendario, donde marcar a golpes de cuchillo lo que él considerara, sin un reloj sano, un dia.
Tras subir y aferrarse a su refugio habitual estos dias, buscó una superficie donde realizar una primera talla, y una vez lo hizo, se le cayó el alma a los pies, y no pudo comprenderlo, pues encontró, no una cuenta, sino varias, y de más de un mes cada una...

Agarrandose firmemente a un cabo, para no caerse, se preguntó cuanto tiempo llevaban allí realmente...

-Lo siento cielo, pero tu cuadro nuevo me pone de los nervios. Ver el barco al borde del naufragio, con toda esa gente esperando hundirse o ser rescatada... Ojala hubieras comprado el papel de Judea. Además, haria juego con el resto del cuarto.

miércoles, diciembre 28, 2005

El Miedo


Es hijo del dios de la guerra, Marte, y con su gemelo Deimos, el Pánico, acompaña a su padre en la batalla.

Es un espíritu insidioso que nos llama a la pelea, al llenarnos la cabeza de todos los posibles daños que nos pueden causar nuestros vecinos. Para acallarlo emprendemos discusiones a la menor provocación, peleas para defendernos, y como acción preventiva, Guerras.

Es un buen hijo de Marte, del cual su padre se sentirá más orgulloso estos dias que nunca, que se dedica a grandes y pequeñas tareas, anima a las naciones a obedecer a lideres debiles y egoistas y empreder guerras y matar para dormir dulcemente.

Pero la tarea más importante de Miedo es la del dia a dia, persona a persona. Se acerca sutil como el espiritu que es a nuestro oído y desde allí nos habla todo el dia de nosotros, leyendo largas listas de lo que no podemos hacer, no somos capaces, es peligroso, y por supuesto avisandonos del daño que nos van a hacer los demás. Nos deja solos, debiles y torpes, reducidos a niños asustados en la oscuridad.

Los que no conocemos, y podrian ser nuestros amigos o determinar nuestro futuro, les mantenemos lejos para que no nos hagan daño. Cosas que podrian cambiar nuestras vidas o nuestro modo de entender el mundo, son descartados como peligrosas y dañinas. El mismo cambio, que es el motor del universo y la razón de nuestra vida, es mirado con desconfianza y preocupación...

-No puedes hacerlo, ¿Que dirán los demás?, Eres demasiado viejo, ¿No te parece que es un delincuente?...

Y así todos los dias. Muy pocas personas están libres de este espíritu maligno. Los inocentes, los niños, los héroes, sobre todo los cotidianos. Gente que te inspira respeto, que quizas halla hecho cosas que te parecen muy dificiles, pero que si les preguntas te explicarán que ese viaje, esa tarea, o esa decisión fueron al final y paso por paso, faciles. Lo más dificil sin duda, fue superar el miedo...

Vencer el miedo no es facil. Bueno, si lo es, pero la misma raiz de su poder está en ese engaño. En realidad es muy facil. Solo hay que ignorarle en el momento, y con cada victoria que le tomes, su ascendente sobre tí se reducirá, y serás más libre, libre tambien en sentidos que aún no puedes imaginar.

¿Por que cuento hoy esto? Llevo mucho tiempo luchando con él, ganando más que perdiendo en la última epoca, le conozco. Pero no suelo verlo en los hombros de los demás, haciendoles daño, reduciendoles, quitandoles lo que debiera ser suyo.
Muy recientemente lo he visto, en el hombro de más de una persona que me importa, y no aguanto más.

A quien lo lea espero que le sirva. Si no le temes, se desvanecerá en el aire como un humo aceitoso, y desde entonces verás un mundo distinto...

lunes, diciembre 26, 2005

Estoy mejor...

Ayer me levanté de la cama temprano, me cargué en la mochila todo lo posible, desde el exprimidor y naranjas a un hermoso libro sobre Delhi, y salí a a la calle. Era Navidad.

Pese a los 6º C, iba abrigadísimo. Guantes, bufanda, el feo chaquetón que uso en la montaña y unos viejos pantalones gruesos.
Al principio el contraste con el aire fresco de la noche me produjo frio, acostumbrado a calefacciones, nordicos y sudores en sofas y camas. Me sorprendió encontrar de nuevo las plazas, las iglesias, los edificios antiguos y bajos, la barriada de ladrillo que se levantó hace una decada... Todo era fascinante, lleno de detalles, alto y lejano más allá de lo que hubiera visto en nueve dias de fiebre. Por fín llegué al trabajo, y el dia transcurrió tranquilo, con charla y cotilleo, algunos, pocos, trabajos tontos, y el mejor rato que fue cuando saqué una silla al patio que forman los edificios, y me senté a tomar el sol.
El sol de invierno, que en estas tierras casi pica, es un gato sin uñas que intenta arañarte, que no se cansa en recorrerte con sus calidas patas toda la piel, que es oro líquido, un glorioso amarillo atraves de los parpados cerrados.
Al abandonarte al sol, entonces escuchas los pájaros, cantar allá, continuar de nuestro lado, volver a hacerlo girando sobre tu cabeza, luego más allá...
Fue el momento mejor de la última semana y media.
Luego, recogí la silla, sonreí a las escandalizadas o envidiosas operadoras, y continué mi gripe y mi turno. Volví a casa, cené, una tonta discusión, luego aluviones de mensajes, casi todos absurdos, e intentar dormir más que un rato y cosas que no he podido hacer, vueltas en la cama... Tengo que ordenar!

Y hoy he regresado al curro, ya el ritmo de todos los dias, infinitos marrones de toda la semana anterior, cosas que no quieren salir, sigo enfermo...

Así que me he hecho pequeño, esfuerzos concentrados y voces bajas, que no quiero acabar afónico, y he hecho el trabajo pequeño como yo, y no he permitido presiones, ni que se montaran pollos. Y conforme me he sentido mejor me he expandido, han llovido algunos marrones más, pero todo se ha resuelto, y he terminado poniendo a toda mecha la Sinfonia del Nuevo Mundo a toda caña en el curro, y soñando ser director de orquesta, de los cañeros.

A ver si en unos dias me acabo de curar y vuelvo a ser yo, sin limitaciones, y tengo otro rato para tomar el sol...