viernes, diciembre 19, 2008

Parar, parar, parar... Tao Te King 9




















Anoche por fin paré. De trabajar, de hacer prácticas en la clínica, ir a Kung Fu, a la universidad o a mil cosas más... Y fue como salir del agua y estar moviendome en un ambiente más ligero y extraño. Antes de parar de verdad limpié mi cuarto, reordené los armarios y devolví la habitabilidad a mi territorio. Hice la tabla de abdominales que se me habia escurrido los últimos dias, me duché y con un pijama limpio vi una película largamente atrasada mientras me relajaba para poder dormir.

Y he dormido ocho horas, soñado con libros malos, alguno bueno, pelis de miedo, superheroes, trabajo, y no se cuando más... Para despertarme ocho horas depues, con una larga lista de cosas pendientes por hacer pero la determinación de no meterme prisa.

Los últimos dias han sido tremendos. Se han juntado el trabajo y las prácticas, un jornada de 12 horas con complementos varios. Me encantan las prácticas, me han devuelto la confianza en lo bueno que soy, y me relaja mucho hablar con los pacientes. Incluso estoy aprendiendo cosas. Pero es la gota que colma el vaso. Así, la pirámide de Maslow se vacia por el vertice, y solo se asegura su base; comer, dormir lo justo, trabajar...

No importa. Otras veces ni dormia bastante, y al parecer no he terminado enfermo ni cabreandome. Estoy mejorando. Ahora tengo tres semanas sin practicas, solo curro y estudiar, y eso es como unas vacaciones largamente deseadas.

Estoy parando, escribiendo esto desde la cama. Dándome cuenta que las cosas que duran son las que cambian, que perdurar es irse para volver. Que por cada manaña es necesario un atardecer. Y que no solo ningún extremo es bueno, sino que ni siquiera es deseable. Y así variando, continuaremos. Amando y olvidando, experimentando y aprendiendo.

Trabando y despues, descansando...

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Tao Te King 9

Para mantenerse en la plenitud, ¡cuanto mejor es detenerse a tiempo!
Si continuas afilando y usando la espada, no durará mucho tiempo su filo.
Si llenas tu casa de oro y jade, no podrás protegerla continuamente.
Si acumulas riquezas y honores solo cosecharás calamidades.
Esta es la ley del Cielo:
¡Retirate una vez realizada tu labor!


6 comentarios:

no importa quien dijo...

¿y si la labor sigue y sigue hasta los 65? ¿entonces qué haces, Tao? No se puede abandonar, pero y si el cuerpo no te responde ¿entonces qué haces, Tao? No te puedes rendir y tiras de la cuerda al máximo, pero cuando la cuerda se rompe, ¿entonces qué haces, Tao? No te puedes afligir por nimiedades, pero cuando ya estás cansada, ¿entonces qué haces, Tao? Quieres vivir la vida a tu manera, pero cuando tu cuerpo no se pone de acuerdo con tu mente, ¿Entonces qué haces, Tao? Yo no lo sé, pero seguiré afilando mi espada, no me voy a retirar, no busco riquezas ni honores, no quiero oro ni jade, solo quiero una vida plena pero para ello, Tao, no puedo detenerme, tengo que seguir, aunque no pueda, mi mente tiene que ser más poderosa que mi cuerpo. Mi labor continuará aunque él no quiera.

Artea dijo...

Cosa curiosa.

Es el primer post que leo después de dar inicio a unas minivacaciones de Navidad (las primeras que tengo en estas fechas desde que di inicio a mi vida laboral allá por 1981).

Y he llegado a este momento con una sensación muy similar a la que describes y que podría definirse como desaceleración.

Esta última semana ha sido un poco "voraginosa". Tenía la sensación de que el tiempo me llevaba en volandas y he sido bastante incapaz de marcarme el ritmo que deseaba a cada instante.

Y de repente, llegan las 15'00 de hoy.
Y todo se detiene.

Hay planes, trabajo, reflexiones, lecturas y respuestas pendientes... pero ya cada una va tomando forma por si misma, como brotando libremente desde el interior, sin razón alguna que les imponga un orden, una justificación o un porqué.
Salen y se manifiestan.

Y la primera fue pasar a verte.

Tropezarme con este post me ha resultado, nuevamente, dar con una de esas cosas con las que te preguntas si estaba ahi por casualidad o tiene toda una intención que hayas coincidido con ella en este preciso instante.

No hacer... sin dejar de hacer.
Wu-Wei.

Un cordial abrazo.

Ashbless dijo...

Estimada No importa

Tus decisiones y compromisos son tuyos, y de nadie más. Pero, si tu cuerpo no te responde, ¿es tu cuerpo una máquina que puedes usar, romper y cambiar?

¿Tienes otro cuerpo?
¿Tu no eres también tu cuerpo además de tu mente?
¿Existen alternativas al modo imperioso en que te planteas esa tarea?
¿Que ocurrirá si cesas en ella?
¿Es absolutamente imposible que desarrolles una vida plena al margen de esa tarea?
¿Puede tener una vida plena una persona que nunca halla desarrollado esa tarea a la que aludes?
Si a los 65 años no puedes desarrollarla ¿tu vida dejará de merecer la pena?

Se pueden hacer muchas más preguntas, pero nada de lo que yo diga importa. Solo es importante lo que tu hagas y sientas.

Creo absolutamente que todas las existencias son dignas, que todas la vidas tienen sentido.

Un abrazo

Ashbless dijo...

Artea, tu desaceleración es realmente una liberación, pasar de la acción forzada a una que era por si misma y de manera natural.

Yo al contrario seguia apretando el acelerador, y de repente me quedé sin carretera, sin obligaciones. Pese a ello sentia el impulso de actuar, y sin que me arrepienta de ello ordené y limpié, vacie armarios, hice abdominales y vi películas. Cansado pero aún hiperexcitado.

Y eso fue un regalo, porque pude ver con claridad el absurdo de mi conducta, que incluso contrastaba con el relativo cuidado con que he medido esfuerzo y fatiga estos dias. Y reflexionar sobre ello y deliberadamente crear vacio en mis acciones del dia siguiente, o sea hoy.

Wu wei lo he experimentado en estos dias cuando en medio de la confusión o el cansancio se han manifestado instantes de claridad, de los que he salido más descansado que como entré, y en los que por un instante nada era obligación o trabajar. Solo ser.

Gracias - a Dios, al Tao, o a nosotros mismos- por estas casualidades, estos cruces de caminos. Todo lo posible ocurre. Y en medio de la armonia, más facilmente aún.

Un abrazo

Calle Quimera dijo...

Hay que parar, Ashbless, ver la manera, pero parar, lo sé... Si no lo haces, llega un momento en que es tu cuerpo quien te para a ti.

Besos.

Ashbless dijo...

Si que hay que parar. Si no no hay huecos, y sin huecos es imposible respirar. El cuerpo manda en su mitad. Y está bien que sea así.

un abrazo