domingo, mayo 25, 2008

La burocracia 3, de Eduardo Galeano



















Sixto Martínez cumplió el servicio militar en un cuartel
de Sevilla.

En medio del patio de ese cuartel, había un banquito.
Junto al banquito, un soldado hacía guardia. Nadie sab
ía porqué se hacía la guardia del banquito. La guardia
se hacía porque se hacía, noche y día, todas las noches,
todos los días, y de generación en generación los oficiales
transmitían la orden y los soldados obedecían. Nadie
nunca dudó, nadie nunca preguntó. Si así se había hecho,
por algo sería.

Y así siguió siendo hasta que alguien, no sé que general
o coronel, quiso conocer la orden original. Hubo que
revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar,
se supo. Hacía treinta y un años, dos meses y cuatro
días, un oficial había mandado montar guardia junto
al banquito, que estaba recién pintado, para que a
nadie se le ocurriera sentarse sobre pintura fresca.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero ¿de dónde sacas estos relatos? Y por qué, hoy, concretamente, éste? Es muy curioso, saludos.

Ashbless dijo...

De la web, que lo contiene todo o casi todo, si sabes buscar...

Y ¿porque hoy?, porque cada dia si tengo ganas y un hueco, pongo algo.

¿Y porqué este? Porque en la generalidad de mis dias -hoy tambien- creo que hacemos muchas cosas porque sí, sin que halla una verdad o razón detras. Aceptamos y seguimos, y así el mundo se llena de tonterias.

Si te has planteado el poué de las cosas, mira el siguiente post. http://laultimapartida.blogspot.com/2006/03/404-not-found-tradicin.html#links

Y si no, quizás debieras empezar a hacerlo.

Un saludo

Ashbless dijo...

Doy las gracias a Eduardo Galeano, extraordinario escritor Uruguayo y por lo que se destila de sus relatos, persona extraordinaria.

Sin el, post como este necesitarían una cantidad de esfuerzo y talento por mi parte enormes.

Gracias Galeano.

Coquelicot dijo...

Muy chula la página que has recomendado aquí, un saludo.
Ah,y voy a leerme algo de Galeano,en cuanto acabe todo lo que tengo pendiente, ya te contaré. ¿Qué recomendarías para empezar?

Ashbless dijo...

El libro de los abrazos, que son microrelatos - de ahí he sacado muchos para la página- extraordinarios.

Pero es un libro para la mesilla o el baño. Para leer un cuento cada vez y no más. Son joyas, bombones, perlas que pierden el sabor si se ingieren en gran cantidad.

Espero -seguro- que te gusta.

Un abrazo