sábado, marzo 18, 2006

J. A. Norton I, emperador de Estados Uniodos


Anoche Antonio habia salido a la calle con un fajo enorme de billetes. Cada vez que alguien necesitaba algo, o se alzaba en su interior su profunda generósidad, tomaba negligentemente uno de los billetes, y lo colocaba en tu bolsillo o en tus manos.

Siempre he querido hacer esto- decia sonriendo. Era estupendo, y el que los billetes los hubiera editado él con papel y un bolígrafo no le restaba un gramo a su gesto.

A mí me recordó la cordura y belleza de su acción a Joshua Abraham Norton, Primer y Único Emperador de Estados Unidos, y así se lo narré.

De este monarca tuve noticias dispersas hasta que Neil Gaiman, en Sandman, me narró su historia. Y tras buscar alguna foto y detalles en internet, aquí la teneis vosottros tambien.

Joshua A. Norton fue un hombre de negocios de origen sudafricano que intentó en 1855 acaparar el mercado del arroz en el Estados Unidos. La jugada le salió mal y se declaró en bancarrota dos años más tarde. Estaba arruinado, tras toda una vida de esfuerzo y trabajo.

Y así siguió hasta que en septiembre de 1859, cuando respondio en el "Evening Bulletin" a la necesidad de estabilidad y orden del pais y del resto de naciones extranjeras. Se proclamo a sí mismo Norton I, Emperador de Estados Unidos.
Allí empezó su reinado. Poco tiempo despues asumió el protectorado de México, al ver que este pueblo no se gobernaba adecuadamente. Vestido de coronel, se convirtió en el personaje favorito de San Francisco.

Cuando su uniforme se estropeó el ayuntamiento le proporcionó otras vestimentas adecuadas, y pequeños impuestos fijados por él fueron pagados por la mayoria de negocios de la ciudad, mientras los billetes que acuñaba eran cambiados por moneda corriente por los ciudadanos.

Todos los dias, tras pasar la manaña en la pensión en que habia situado su vivienda y su corte, salia a inspeccionar la ciudad con sus dos perros. Responder dignamente las reverencias de sus subditos, comprobar el cumplimiento de los horarios por los trasportes públicos, el estado de las alcantarillas y el buen funcionamiento en general del reino eran su rutina.

Durante la guerra de Secesión intentó buscar una solución pacífica al conflicto, aunque sin éxito. Era muy estimado, e incluso respetado, y en los teatros cuando entraba se guardaba silencio hasta que llegaba a su localidad. Y como éste, muchos fueron los gestos que recibió de sus subditos.

Un dia un joven agente de policia lo detuvo por mendicidad, y fue el mismo director de la policia el que deshaciendose en escusas le liberó. Tras visitarle una delegación de concejales de la ciudad, el aceptó graciosamente, borrarlo todo de su memoria.

Gobernó durante veinte años , hasta su muerte, en 1880. Entonces sus admiradores se unieron a su cortejo funebre, formando una cola de 10.000 personas y más de tres kilómetros de largo. Y añade Neil Gaiman, aunque esto no sale en otra parte, que hubo un eclipse de sol total durante el entierro.

Fue estimado, y querido. Su locura era solo ser monarca de una república, y de él publicó en su necrológica un periódico "El Emperador Norton no mató a nadie, no robó a nadie, no se apoderó de la patria de nadie. De la mayoria de sus colegas no se puede decir lo mismo"

2 comentarios:

Carlos Rodríguez dijo...

Interesante M.A. tu introduccion sobre el "Emperador Norton", desconocia la existencia de este singular personaje, pero una vez más, nos sorprendes con tus aportaciones, que además de muy interesantes son didacticas.

Saludos.

(como ves por mi firma.....lo estoy intentando)

Antonio dijo...

muy interesante lo del tipo ese que hace billetes...
jur jur!.