jueves, febrero 07, 2008

De mi vida y otros milagros...



Hoy en clase de yoga ha preguntado la profesora si teníamos algo que decir.

Nadie suele hablar en estas ocasiones. Es algo triste pero es lo que hemos aprendido. El que habla se arriesga, la caga, en boca cerrada no entran moscas. Es así. Después de toda una juventud teniendo que saber que quieren oír los adultos -profesores, vecinos y padres- antes de abrir la boca, es para lo que estamos preparados.

Así, incluso en clase de yoga, en una clase de barrio, de precio económico y profesora joven, muy preparada y motivada que aún no ha derivado a gimnasios o centros específicos.

Soy amigo de la profesora, y realmente he pensado algo al acabar la clase, pero a diferencia de mis compañeras, no me da vergüenza hablar en púlico. No se como ha sonado en la semioscuridad post-relajación, mirándonos todos desde las mantas y colchonetas.

"Creo que el mundo está bien.

Tiene cosas malas y muchas que no me gustan. Hace poco caí enfermo y lo he pasado mal. Hay cosas que me salen bien y otras que no.

Pero creo que el mundo está bien. Que las cosas que no funcionan son cosa nuestra, y que depende de nosotros que encajen y halla armonía. Y pienso esto porque antes de venir a clase he tenido una tarde tremenda y algo de agobio, y he llegado aquí una hora tarde, a tiempo solo de hacer la relajación. Pero tras esta me siento mejor, y el mundo me parece un lugar mucho más tratable que un rato antes. Y en ese tiempo lo único que he cambiado he sido yo."

Siguió un silencio. Al rato recogimos todo y nos acabamos despidiendo.

¿Como me va? Bueno, no he tenido mucho tiempo o ganas de escribir las últimas semanas. Me he excedido otra vez, y he acabado enfermo y con la boca llena de aftas, alimentándome a base de yogur y puré toda la semana. He tenido que dejar de lado clases particulares, y los exámenes me han encontrado en un momento regular. Pero me han dado los mejores abrazos de mi vida.

Todo es responsabilidad mía. No es mi mérito ni mi culpa exactamente, pero tiene que ver con lo que haces y decides. Con vivir.

Al final, entre momentos altos y bajos, algunos triunfos y fracasos he logrado algo que no pretendía pero me satisface. No cambiaría nada. Nada de nada. Todo está bien, si acaso he sido yo el que no estaba preparado para aceptar. Para aceptarme a mí mismo, para aceptar a los demás y para aceptar el mundo que me rodea.

Hoy, este día, sí que puedo. Y que sensación de peso me quito de encima.

Un abrazo.

10 comentarios:

Suldu dijo...

Hay que cuidarse. Ponte bueno pronto para que podamos ir a hacerte una visita en algún momento. Te mandamos desde aquí energía positiva para que lo consigas.

Un abrazo (cuando nos veamos te daremos muchos de verdad, que creo que te hace falta).

Anónimo dijo...

Extraño comportamiento el de esa clase de yoga de barrio: ".../... Nadie suele hablar en estas ocasiones. Es algo triste pero es lo que hemos aprendido. El que habla se arriesga, la caga, en boca cerrada no entran moscas. .../..."

Yo ignoro si tendría algo que decir, pero yo si que suelo arriesgarme y cagarla (si tengo algo en la mollera); me permite comprobar que permanezco vivo...

Efectivamente, el mundo está bien y lo que no funciona es únicamente cosa nuestra. Eso sí, quizá yo habría alimentado ese comentario en penumbra... manifestando que tu comentario habría que aclararlo.
Es realmente complicado pensar que el mundo está bien, y hala... todo cosa nuestra.
...hay que ser listo para creer con sinceridad esto.


Salud Ashbless, salud.

Ashbless dijo...

Gracias, Suldu, amigo.

Ya estoy mejor, gracias a vuestra energia positiva y a la amoxicilina. Nos vemos pronto. cuidaros mucho mientras.

Besos

Ashbless dijo...

Estimado anonimo, no me paree un comportamiento tan raro. Al menos en clase de la universidad lo veo todos los dias, y mis compañeros de la uni son una muestra estadística bastante normal.

Permanecer en silencio es lo más cercano a esconderse cuando el profesor pregunta, incluso si es tu profe de yoga. Eso si, coincido contigo en que es una costumbre empobrecedora.

Respecto a lo último, gracias, pero no creo que halla que ser listo para entender que nuestra vida es nuestra. Solo hace falta tener un hueco de paz para percibirlo y retirar ruido de nuestras cabezas. De hecho, pensar demasiado no ayuda mucho, sino que resulta un problema mayor. La sencillez es el camino.

Un abrazo

Sluagh dijo...

Hermoso y algo inquientante a la vez el vídeo de Homer y el orginal de Noah. Es curioso cómo a partir de cierto momento, aunque su entorno cambie a cámara rápida, la cara de Homer permanece triste, desanimada. No sé si será intencionado o una caricatura exagerada de la expresión del rostro de Noah en su vídeo, pero resulta triste, casi alarmante, como si Homer pidiera socorro silenciosamente.
El vídeo de Noah me ha provocado una sensación curiosa. El ver pasar el tiempo y las cosas alrededor de esa persona inmóvil pero cambiante... te hace apreciar de cierta manera la humanidad que hay en esa persona, reflejo de la que hay en mí, en nosotros, de lo inciertas y ciertas que son algunas cosas. En ocasiones se hace difícil, pero si viésemos la humanidad que hay en los demás, reflejo de la nuestra, algunas cosas serían diferentes entre las personas.

Coincido contigo en que la costumbre imperante es la de guardar silencio, y en muchas circunstancias distintas. No sólo el miedo al error o al ridículo, sino también el miedo a decir algo "raro" o poco adecuado, lleva a la gente a preferir permanecer en silencio. Es una gran presión esa, y aunque común y admitida, bastante triste. La oportunidad de expresar algo debería valorarse más que la oportunidad de equivocarse, ojalá fuese así.

Como dices, a veces hay que cambiar lo que nos rodea, pero muchas otras, somos nosotros los que debemos cambiar, adaptarnos, ya sea en ritmo o en talante, a lo que nos sale al encuentro; pues a menudo el conflicto no está en el exterior, sino que lo provocamos nosotros en nuestro interior con nuestra postura frente a las cosas. Pero claro, evitar eso es casi siempre lo más difícil.

Un abrazo.

Luis Eduardo dijo...

Hola M.A,por fin logro poder pasar por tu blogg,me alegra saber que te encuentras bien, o mejor de lo que estabas antes,pero me inquieta saber que cada sierto tiempo te sucede la respuesta a esos excesos de vida que tienes, por favor trata de frenar un poco.
Con respecto a eso de que el mundo te parece que esta bien, yo opinaba algo similar, pero ahora que conosco y tengo a mi cargo a un sin número de personas, mas quiero a mi perro,cada uno se forma de alguna manera su mundo y tambien se caba la tumba, y por lo mismo nuestras decisiones estan encausadas en que nuestro mundo sea lo mas armónico...
Un abrazo Luis...

Ashbless dijo...

Homer no está donde debiera, está atascado en el sofá.

Le han engañado, quizá prometieron un horizonte distinto o incluso le mintieron respecto a lo satisfactorio que iba a ser pasar el dia frente al televisor. Y eso no lo puede cambiar por mucho que cambie de traje, de disfraz, de color...

Y por supuesto, lo que le ocurre a Homer es un reflejo de muchos destinos humanos. El vídeo de Noah, siendo más intenso me produce una sensación de mayor esperanza. Noah es un ser humano, y como tal tiene siempre una oportunidad de ser feliz. Podemos notar en su mirada fija y los detalles cambiantes de su entorno tristeza, soledad, esperanza...

Homer es bidimensional. Avatar de lo corriente, lo mediano, chato, no es que no posea alma. Es que no hay esperanza para el.

Un abrazo y gracias por este comentario tan largo y bien ponderado, Sluagh

Ashbless dijo...

Estoy mejor, en transición entre conductas y modos de vivir que son posibles pero perjudiciales, y descansar, que es poco perjudicial pero no es posible. Tiene que haber un punto intermedio.

Cada persona genera su propio destino, o al menos tiene su modo de apañarse. Y tambien de tratar a los demás. Entiendo lo de que cada vez quieras más al perro. A mi me pasa cuando llevo varios dias de atención al público.

Ánimo y no te cargues tu tampoco demasiado.

Un abrazo

Glauka dijo...

Cuídate Ashbless, toma mucha fruta, es buena para las aftas, yo también en épocas de bajas defensas sufro con ellas y me va bien la fruta...y te mando vibraciones positivas, un beso muy fuerte!!!!
G.

Ashbless dijo...

Muchas gracias. Mi chica, que es un sol, me ha traido kiwis, naranjas, polen -de abeja, no del otro- y jalea real.

Entre tantos buenos deseos y consejos, espero no recaer.

Gracias y un fuerte abrazo Glauka.