jueves, agosto 21, 2008

Tiempo... y espacio





























Estos son los días tontos del verano. Ese tiempo que perdura aun lejos los retornos, septiembre y la lluvia. Esas semanas de Agosto que gracias a plegarias de colegiales y empleados se alargan como el mercurio en el termómetro.

La ciudad está vacía - medio solo por los que no escapamos en la playa- y los cines y bares con aire acondicionado atraen a los refugiados como a polillas. Es ver a las mismas gentes en los mismos sitios. Si importara, si tuviera ganas de otras cosas, diría lo que la gente dice; es solo cuestión de tiempo... hasta que acabe Agosto.

Estamos pues en un momento especial del año. Un instante infinitamente alargado de silencio. Un ángel que ha pasado sobre nosotros y no se resigna a marcharse. Que es lo que ve aquí el ángel, solo el lo sabe. Yo veo calles encendidas de fuego y sin gente, rostros extraños que se esconden el resto del año, y la prohibición de un ángel exterminador sobre salir de casa durante las horas de sol.

El tiempo se dilata, y por ello se contrae. Si toda la eternidad careciera de fases distinguibles, para un espectador distraído seria un solo instante, una siesta de pesadilla que no terminara nunca...

Para completar el cuadro os contaré que los exámenes vienen a mi encuentro, que mi fe en las salidas laborales de la fisioterapia se tambalea, que mi ordenador ha sufrido un ictus y he invertido en piezas para resucitarlo mejorado. Si te mueves hace calor, sino solo sofoco. Estoy recuperando buenas costumbres como la meditación, pero nada parece duradero y fiable dentro de la eternidad.

No se que deseo. Casi no deseo nada de fuera. Nada externo es fiable o fundamental, ni va a resolver nada. Nada deseo, salvo encontrarme en una noche o en una plaza, y charlando, confiarme que es lo que necesito.



El no-paso del tiempo está retratado en esta fabulosa galería de Brian Chapman. Su estudio de la sobrexposición reduce a lo esencial la realidad, dejando solo un armazón para el tiempo. Que es lo único que pasa y dejando huellas, no deja residuo de si mismo.