martes, marzo 07, 2006
Je me souviens, me acuerdo de ...
Nunca he confiado en los cursos para algo tan personal como la escritura, pero viendo que mi bloqueo persistia, de un modo u otro, y que el orgullo no lleva a ninguna parte, me apunté a ese curso.
El primer dia realizamos un ejercicio de memoria. Estaba basado en "Je me souviens" un libro frances de Georges Perec, que se compone de frases sueltas, que sin interpretarlos, contienen recuerdos. La formula es siempre la misma, empezando por la frase "Me acuerdo de... "
Y lo que tenemos es el esqueleto del recuerdo, una sola frase que te trae a la memoria una semilla, un jirón mínimo del pasado. El libro contenia varios centenares de frases, y al final, unas hojas en blanco, para que cada lector puediera anotar sus "Me acuerdo de... "
A continuación vienen algunos "me acuerdo" mios, y si tienes un segundo, te pédiria por primera vez algo, lector, que participaras, y pusieras como comentario los yo me acuerdo que te vengan a la cabeza, sin miedo a molestar. Tu contribución agranda nuestra memoria...
Me acuerdo de los domingos en el campo.
Me acuerdo del sueño que entraba en el colegio durante las tardes de mayo.
Me acuerdo de haber visto en un bar un capítulo del "Coche fantastico" con mi padre, un dia de verano.
Me acuerdo de la cazadora de pana de mi padre, yo tenia otra - muy pequeña- igual.
Me acuerdo de posar en retratos familiares.
Me acuerdo de Mazinguer Z.
Me acuerdo de la leche pasteurizada.
Me acuerdo de los bocadillos de atun y mayonesa del instituto, en aquella época no me gustaba el atún y mayonesa.
Me acuerdo de la nocilla.
Me acuerdo de lavarme las manos con jabón al volver de la escuela.
Me acuerdo de los pantalones cortos, y llevar las rodillas negras y llenas de arañazos.
Me acuerdo de que la tele tardaba un rato en encenderse y funcionar.
Me acuerdo de las niñas que me gustaban en el colegio.
Me acuerdo del patio de mi escuela, de todos los patios, pero me cuesta separarlos unos de otros.
Me acuerdo del Adagio de Albinoni.
Me acuerdo de la Bola de Cristal.
Me acuerdo de una sonrisa brillando en la oscuridad del dormitorio.
Me acuerdo de la blancura de las paredes de mi cuarto de la playa.
Me acuerdo de ducharme de niño con una manguera al volver de la playa, y regar a mi hermano.
Me acuerdo de pelearme, poco, en el patio del colegio.
Me acuerdo del Un, Dos, Tres.
Me acuerdo de las mañanas de Domingo en que no hacia nada de nada.
Me acuerdo del olor a fuego de leña que tenia la huerta en Navidad.
Me acuerdo de la pantera rosa.
Me acuerdo de la película "Condor Man"
Me acuerdo de acompañar a mi madre a la peluqueria, y de compras.
Me acuerdo de buscar leña para fogatas en los domingos en el campo.
Me acuerdo de hacer listas de mis películas favoritas, y mis libros favoritos, y ...
Me acuerdo de pasar todo un dia de Nochebuena buscando "la guerra de los mundos" de Wells.
Me acuerdo del curso de natación que hice para perderle el miedo al agua.
Me acuerdo de los sobacos peludos del profesor del curso de natación.
Me acuerdo de "Doctor Zhivago"
Me acuerdo del pan de Calatrava.
Me acuerdo de las fiestas del barrio de al lado.
Me acuerdo del paje de los reyes magos en el Corte Ingles.
Me acuerdo de...
lunes, marzo 06, 2006
Atrapando tiempo

Esta noche hablando con alguien a quien ví ayer, le dije, "Hace tiempo que no te veo" Realmente solo habian pasado treinta y tantas horas, pero habian sido tan intensas, que parecia mucho más tiempo.
A esta otra persona, que tambien lleva una vida intensa, le pasaba lo mismo. Y así hemos hablado de esta sensación, y de las muchísimas cosas que han ocurrido solo en un mes.
Tengo ultimamente la impresión de que el tiempo pasa muy despacio, que el calendario no se deshoja de manera proporcionada, que ocurren muchas cosas, en muy poco espacio, de tiempo.
Esto es bueno, porque es una época intensa, porque cada minuto es valioso, y estoy disfrutando la mayoria. Produce tensión, es como jugar al tenis con varias pelotas, o como intentar extender la misma mantequilla sobre un numero cada dia mayor de tostadas.
Y tampoco es esto bueno. He decidido que despues del proximo fin de semana, voy a realizar dos empeños, reorganizar mi tiempo de manera que aproveche un poco mejor algunos huecos, y reducir el número de las pelotas de tenis, para asegurarme que las acierto a todas.
En otros momentos de mi vida, tenia que buscarme entretenimientos para pasar el rato. Podia o al menos deseaba pasarme las tardes jugando al Fallout, o al Diablo, o viendo dibujos o series. Tenia un talento de niño especial para pasar un domingo entero sin hacer nada específico, sin que mis padres se enteraran. En la actualidad, las cosas que tengo que hacer, casi, casi me buscan a mí.
Practicamente todo son cosas que me importan, que he elegido yo. Pero los últimos dias he tenido que parar, que perder el tiempo, que aflojar los dedos para así poder cerrarlos bien de nuevo y que las arenas del tiempo no se me escapen. Ha funcionado, pero es señal de que estoy forzandome.
Más vale para secar la ropa un dia de verano que una semana de lluvia, y se aprende más de un error que de cincuenta aciertos. Así que si vas acelerado, para, recoge algo de tiempo, revisa un buen libro o una película como Atrapado en el tiempo, y enfocate un poco.
Y ya sabes lo que dicen. Piano, piano si va lontano...
viernes, marzo 03, 2006
Bretaña

El Bosque de Brocelandia, lugar de Druidas y leyendas del ciclo Artúrico.
Saint-Malo, una ciudad de piedra que resiste al mar.
El monte Saint-Michel, una promesa de belleza medieval que se convierte en decepción al llegar muy cerca.
Y por último la hermosa y agradable ciudad universitaria de Rennes.
Todo esto y Bretaña en general fue lo que ví en la segunda parte de mi viaje a Francia del año pasado. Nuestro amigo y anfitrion se lo curró muchísimo, y si entonces fueron buenos los dias en Paris, Bretaña fue un sueño al que quisiera regresar.
Las fotos han dormido durante muchos meses. Ahora podeis verlas en Flickr...
martes, febrero 28, 2006
Bibliotecas, virtuales

¿Habeis soñado alguna vez con tener una gran biblioteca?
Yo sí. Durante la mayor parte de mi vida tuve ese sueño. Gustaba de buscar libros, comprarlos en las ferias del libro, en las liquidaciones y saldos, e incluso alguno en librerias.
Libros en rustica, ediciones antiguas de papel ya rojizo, colecciones con nombres de periodicos, todos se iban acumulando, extendiendose en linea recta, a lo largo y lo ancho de estanterias.
Recuerdo el raro orgullo que me sentí cuando mis libros, no los de mi padre, se extendieron tanto que no cupieron en los muebles de los que disponia mi habitación. Los coloqué en horizontal, luego detras de los primeros, y finalmente mi padre compró unas estanterias, con lo que llegamos - mis libros, yo- al techo.
Mi biblioteca sufria hemorragias al prestar libros a amigos de fiable amistad pero dudosa memoria, al llegar cumpleaños en el que el regalo perfecto era el libro perfecto. Otras veces unas navidades o un golpe de suerte traia una joya, un libro largo tiempo soñado, casi leido en la imaginación. O un texto ya conocido pero que podia incorporar a mis posesiones.
Y así años y años.
Me independicé, de manera brusca. Muchos libros quedaron allí, algunos se fueron recuperando. Recuerdo que solo le robé a mi padre -bibliofilo muy irregular- dos libros pequeños e imposibles de encontrar. "Las encantadas" de Melville, y "La historia Cómica de los imperios y estados del Sol" de Cyrano de Berguerac. Los conservo ahora muy cerca.
Empiezo a citar títulos de libros, y me vienen a la cabeza muchos, buenos y malos. Con ellos podria glosar mi vida, mi memoria. De hecho, asocio fuertemente lugares donde he leido muy intensamente con lo leido, especialmente algún banco de parque, donde he leido -vivido- aventuras y tristezas, alegrias y sorpresas.
Hace un año llegó un momento de cambio vital, en el que tuve que mudarme a un cuarto en un piso compartido. Catorce cajas de libros fueron a casa de un amigo, un biblioteconomo, un profesional de los libros con mucho espacio.
Me quedé con libros de consulta, historia, poesia, algunas fijaciones personales, algunos comics y ya está... Apenas dos estanterias.
Y eso me hizo pensar que estaba acumulando cosas, creandome una carcasa, y que podrian producirse cambios aún mayores, y que quizas la proxima vez solo podria llevarme una docena o menos, quizas un par de viejos amigos.
Y tambien pensé que una biblioteca digna son 12.000 a 20.000 ejemplares, y nadie, nadie, puede leer tanto. Y tampoco tiene sentido acumular por el mero empeño de crear una montaña más grande.
Así que decidí liberarme.
La única biblioteca importante está en mi cabeza. Allí se codean juntos Long John Silver e Isaac Bashevis Singer, Dunsany y William Ashbless. Sobre los libros crecen enredaderas de sentimientos y afectos, y alimentan un sotobosque de pensamientos y opiniones. Están conmigo, y forman parte de mí, tanto como mis recuerdos del colegio o mis primeros besos.
Ya no Compro libros. Los adquiero para regalarlos, que es un placer, para compartirlos. Cuando necesito un libro, si no es suficiente sacarlo de la biblioteca municipal o bajarlo de Librodot, lo compro.
En la Historia Interminable, Bastian se preguntaba que ocurria dentro de los libros cuando nadie los leia, que ocurria con las tormentas, los piratas, las batallas y las ciudades. Mirad en vuestra cabeza, recordad vuestras películas, novelas, cuentos o historias favoritas.
¿Os dais cuenta? Eso es lo que ocurre...
domingo, febrero 26, 2006
Calar de la Santa

El domingo pasado salí al campo con amigos, por primera vez desde el accidente. El escenario de la salida fue Calar de la Santa, Moratalla.
Encontramos nieve, un montón de frio, unos paisajes hermosos pero velados por la cellisca...
Fue un buen retorno a la naturaleza. Volver a pisar nieve virgen, comer un bocadillo sentado en el suelo, mientras en buena armonia rueda la botella de vino... Mis fuerzas bien, aunque la pierna necesita más tiempo antes de poder hacer nada serio. Paciencia.
Y tomamos algunas buenas fotos. Podeis verlas aquí, en Flickr. Por cierto, las ultimas fotos son de Juan Pablo, que es un excelente fotografo, como vereis.
jueves, febrero 23, 2006
TAGORE

Hace muchos años, en la sabiduria de la juventud, descarté a Rabrindanath Tagore de mis lecturas.
Me parecia que debia ser un poco cursi, basandome en un argumento magistral, la cantidad de posters con atardeceres y unicornios en que se usaba con desigual fortuna sus proverbios.
Años despues, con menos miedos, y regresando a la lectura de poesia, me ha recomendado este libro una amiga muy querida. Estoy sorprendido por estos pájaros perdidos, de extrema belleza, entre el verso y el proverbio...
PÁJAROS PERDIDOS
1
Pájaros perdidos de verano vienen a mi ventana, cantan,
y se van volando.
Y hojas amarillas de otoño, que no saben cantar,
aletean y caen en ella, en un suspiro.
2
Vagabundillos del universo, tropel de seres pequeñitos,
¡dejad la huella de vuestros pies en mis palabras!
3
Para quien lo sabe amar, el mundo se quita su careta de
infinito. Se hace tan pequeño como una canción, como un
beso de lo eterno.
4
Las lágrimas de la tierra le tienen siempre en flor
su sonrisa.
5
El desierto terrible arde todo por el amor de una yerbecita;
y ella le dice que no con la cabeza, y se ríe, y se va
volando...
6
Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán
ver las estrellas.
7
En tu camino, agua bailarina, la arena te pordiosea
tu canción y tu fuga.
¿No quieres tú cargarte con la coja?
8
Tu cara anhelante persigue mis sueños como la lluvia por
la noche.
9
Una vez, soñamos los dos que no nos conocíamos. Y nos
conocíamos. Y nos despertamos a ver si era verdad que nos
amábamos.
10
Como el anochecer entre los árboles silenciosos, mi pena,
callándose, callándose, se va haciendo paz en mi corazón.
11
No sé qué dedos invisibles sacan de mi corazón, como una
brisa ociosa, la música de las ondas.
12
-Mar, ¿qué estás hablando?
-Una pregunta eterna.
-Tú, cielo, ¿qué respondes?
-El eterno silencio.
13
¡Oye, corazón mío, los suspiros del mundo, que está
queriendo amarte!
14
El misterio de la vida es tan grande como la sombra en
la noche. La ilusión de la sabiduría es como la niebla del
amanecer.
15
No te dejes tu amor sobre el precipicio.
16
Me he sentado, esta mañana, en mi balcón, para ver el
mundo. Y él, caminante, se detiene un punto, me saluda y
se va.
17
Menudos pensamientos míos, ¡con qué rumor de hojas
suspiráis vuestra alegría en mi imaginación!
18
Tú no ves lo que eres, sino su sombra.
19
¡Qué necios estos deseos míos, Señor, que están turbando
con sus gritos sus canciones! ¡Haz Tú que solo sepa yo
escuchar!
20
No soy yo quien escoge lo mejor, que ello me escoge a mí.
21
Si me está negado el amor, ¿por qué, entonces, amanece;
¿por qué susurra el viento del sur entre las hojas recién nacidas?
Si me está negado el amor, ¿por qué, entonces,
la medianoche entristece con nostálgico silencio a las estrellas?
22
Sé que esta vida, aunque no madure el amor, no está perdida del todo.
23
¡No sea yo tan cobarde, Señor, que quiera tu misericordia en mi triunfo,
sino tu mano apretada en mi fracaso!
miércoles, febrero 22, 2006
Las llaves en casa
No fue algo intencionado. Me habia levantado, y desayunado sin apenas ganas de más que leer el correo electrónico. Hice un poco de meditación, sin encontar el vacio de mi mente.
Y luego a yoga donde aunque no lo pareciera, mis rigidas lumbares volvieron a ceder un poco más. E hicimos la relajación, y mi cuerpo se ablandó y se abandonó, y mi mente tomó una ruta lateral, sin dejar de pensar, aunque más despacio.
Y tras charlar un ratito con mi profa, que es amiga, a casa corriendo. Tenia que comprar libros para regalar, para estudiar y para mí. Tenia que hacerlo deprisa, porque tenia tutoria de ingles con Pablo esa noche, y cientos de clases particulares, y ganas de ver a alguien, aunque no iba a verlo. Tenia que sacar de internet cien formulas de orgánica para nombrar con mis alumnos, pronunciar mis frases con acento british, y comer muy muy rápido.
Me vestí rápidamente, con la ropa de ayer, que fue un buen dia, y notando que hoy, al menos desde ayer, no era un dia para empezar nada. En mi interior se derrumbaba una ola, con una orgullosa cabeza de espuma.
Y salí a la calle, con una ruta en la cabeza, y las llaves en el escritorio, junto a mi jarrón...
Y me dí cuenta al cerrar la puerta. Llamé sin éxito a mi hermano, probé la puerta, y abandonada la esperanza de aprovechar todos los minutos de la mañana, salí a la calle...
El sol brillaba desmintiendo la fecha del calendario, completamente extraño a la umbria de mi cuarto, la suave penumbra de yoga,y la oscuridad de mi cabeza. Suficiente luz para deslumbrarte, cegarte y aún así ver cada hoja de cada arbol, cada destello en los cabellos y cada rincón del barrio. Y tomé la calle mas recta hasta el centro, no muy convencido de comprar ochenta libros, y sin ganas de empezar nada hoy.
Llegué a la plaza de Santo Domingo, hechando de menos la cámara de fotos. Por el camino me habia tropezado un par de azoteas curiosas, y descubierto dos edificios de fachadas tan nobles y cercanas que eran un tesoro que solo podrian ver y tocar a placer los vecinos de enfrente...
Y entonces ví el gran arbol de la plaza, el baobab de treinta y tantos metros, y me quedé allí de pie cinco minutos o siete, bloqueando el paso de una arcada, intentando meterme en la cabeza algo tan grande, hermoso y vibrante. Lo encuadré sin mi cámara, moví las palmeras y edificios unos metros a derecha e izquierda...
Y me puse a pensar en todas las cosas, en que este mismo pensamiento no seria posible sin haberme dejado las llaves en casa. Si al final encajarian todas las llaves en todas la cerraduras, si hay un nido para todos los pájaros que veia volar...
Luego una llamada que estaba deseando, planes que no encajan bien, que no apetecen... En la libreria no tenian ninguno de los libros, ninguno. Me volví a casa para que me abriera alguien, comí deprisa con las formulas de orgánica y a leer frases con acento británico entre bocado y bocado.
Y a correr con la bicicleta, y dar una clase y otra, y corregir los errores de profesores más titulados pero menos atentos, o con menos años de oficio.
Me siento bien enseñando, facilitando las cosas a mis alumnos, sintiendo mi pericia, como se sentiria un escultor al ver asomar la curva correcta de un brazo en el bloque de marmol.
Y tras corregir el tercer error de una profesora de instituto, me dí cuenta que el dia -yo- estaba mejor, que las cosas encajaban suavemente... Hice una llamada, dí la última clase, y fui a la libreria a buscar un libro para un regalo.
Si no lo encontraba, tendria que regalar mi libro. Y habia tomado la decisión cuando me tropecé con un amigo.
Un hombre elegante -viste a veces de colores claros, pero siempre con elegancia- y me hizo voluntaria y libremente un regalo, una promesa.
No me lo esperaba. La semana que viene hemos quedado. La semana que viene llegarán mis libros.
Anoche di mi clase de ingles, sin que importara lo que estudiase. Volví a casa y me acosté. Pese a todo se habian comenzado cosas. Hoy es otro dia.
Un dia en el que, como ayer, puede ocurrir cualquier cosa...
sábado, febrero 18, 2006
Paris, ahora un recuerdo

Antes que un recuerdo, fue un estupendo viaje, con queridos amigos.
Desde entonces la vida se ha acelerado, muchísimo.
Todos hemos cambiado, esas amistades se han resquebrajado, mejor dicho, parecen esas galletas maria que dejamos unos dias fuera de la caja. tienen buen aspecto, pero saben raro, y nadie desea comerselas...
Yo en particular he andado bastante desde entonces, y me veo cara de niño; casi, casi como al mirar fotos del instituto. Si quereis verlas, esas fotos novatas están como siempre en Flickr.
¿Cuando se hizo el viaje? En abril del 2005. Solo han pasado diez meses...
viernes, febrero 17, 2006
Formas en el humo

Cuando el ojo contempla la confusión, el azar, la mente busca en ella formas, patrones familiares.
Como cuando contemplas rostros en las nubes o un juego de sombras te atemorizaba en la infancia. Igual que del Caos primordial surgieron en la mitologia los primeros y toscos dioses, plasmamos nuestros deseos y nuestros miedos en aquello que carece de forma.
¿Conoceis el test de Roscharch? Se toma una hoja de cartulina, se vierte acuarela o tinta en ella, se dobla por la mitad, y al secarse tenemos un dibujo simétrico, azaroso, que sugiere a cada persona algo distinto ( a veces nada, para fustración de psicologos y pacientes) Si quereis hacer la prueba, en este enlace teneis unos cuantos. De todos modos no os obsesioneis, como decia Roscharch, el personaje del genial Alan Moore en "Watchmen", al final solo son manchas...
En nuestra vida cotidiana repetimos esta conducta muchas veces, y no solo en las nubes o las manchas de humedad. Proyectamos nuestras opiniones de las personas y las cosas sobre elllos. así, desgraciadamente, estos prejuidicios nos impiden descubrir a las personas que nos rodean, que nunca son como imaginamos, sino mucho más complejas...
Pero, ¿de donde ha surgido entre el caos de información del universo esta entrada? En Flickr he encontrado las fotos de BETESANDO, un fotógrafo estadounidense que ha creado imágenes increibles con humo y luz.
Ya me direis que veis en ellas...
martes, febrero 14, 2006
Waterhouse

John William Waterhouse es mi pintor favorito.
Como en otras ocasiones explicaré que favorito no quiere decir el mejor, sino el que me gusta más.
Waterhouse es un pintor prerrafaelista, aunque de un caracter menos marcado que los fundadores del movimiento. Con ellos y con los pintores de la escuela realista (finales del siglo XIX) comparte la atracción por los temas históricos, fundamentalmente los medievales. Personajes de leyenda, de la literatura medieval y clásica, Ofelia, la Dama de Shalot, lamias, Circe y Ulises, santas y ninfas...
La pintura de Waterhouse es de una plasticidad y belleza extremas. La mujer es la protagonista y la ensoñación, la magia son posibles. Los detalles más nimios, plantas, gestos y objetos poseen un sentido oculto y cifrado...
Waterhouse fue un pintor muy popular, que solo gracias a la sorprendente belleza de sus composiciones ha logrado permanecer en la memoria de los que le encuentran, en una época en que la pintura realista está menos apreciada. Pero estoy seguro que algunos cuadros te sonarán.
Haz una revisión. Que los disfrutes, y hasta que sueñes...








lunes, febrero 13, 2006
Tao

Ultimamente veo el mundo como un océano, lleno de corrientes, mareas, vientos, olas.
Somos nadadores, o si quereis, pescadores en ese océano. Podemos luchar contra las corrientes, dar puñetazos contra las olas y las mareas. Podemos ignorar las mareas, e intentar que nuestros barcos nos lleven contra el viento, pero desperdiciaremos esfuerzo, sufriremos continuos problemas y contratiempos.
Un observador perspicaz -sabio- conocerá vientos y mareas, y haciendo uso de ellos, practicamente sin necesidad de remar logrará llegar a donde desee. Un nadador que sigue una corriente no se agotará nadando.
Este ejemplo me viene inspirado por el Tao.
El Tao seria, no el mar o las corrientes o los vientes, porque eso son cosas que podemos ver, que están en el mundo. Tampoco los nadadores, objetos conscientes movidos por vientos y tempestades.
¿Que es el Tao?
Es una pregunta imposible de responder. Es algo ajeno a nuestra experiencia, conceptos. Las palabras y el entendimiento no son competentes para responder con la verdad. Solo es posible realizar aproximaciones.
El Tao seria aquello de lo que han surgido el mar y las corrientes y los vientos, que estaba antes y sin ser ni el mar ni las corrientes ni los vientos, los contendria, y tambien las leyes que los gobiernan. Por desgracia, para un pez, describir algo ajeno al mar es impensable.
El Tao es el origen de las cosas y del mundo, pero no es el mundo. Como solo existe el mundo, el Tao, se encuentra fuera de la existencia. No es visible, audible, o palpable.
Podemos ver sus frutos que es todo lo que nos rodea, especialmente los ciclos grandes y pequeños; estaciones, mareas, destrucción y renovación.
El patrón o fuerza externa, incomprensible está fuera de nuestro alcance. Solo podemos intentar acercarnos, aproximarnos. Entonces, dice el sabio, seguiremos el flujo de la naturaleza, el orden de las cosas, y todo será más facil, sin necesidad de lucha o la angustia de los deseos.
El Tao Te King habla en simbolos del Tao, pero tambien de la moral y actitudes emparejados con éstte. De una busqueda de espacio interior, un retorno a la simplicidad, la naturaleza, la armonia.
Aquí teneis varias versiones del texto. Y para ilustrar lo dicho, dos poemas del libro y una leyenda.
I
- El Tao que puede ser expresado
- no es el verdadero Tao.
- El nombre que se le puede dar
- no es su verdadero nombre.
- Sin nombre es el principio del universo;
- y con nombre, es la madre de todas las cosas.
- Desde el no-ser comprendemos su esencia;
- y desde el ser, sólo vemos su apariencia.
- Ambas cosas, ser y no-ser, tienen el mismo
- origen, aunque distinto nombre.
- Su identidad es el misterio.
- Y en este misterio
- se halla la puerta de toda maravilla.
Esta leyenda explica como en el gran esquema de las cosas, no debemos fijarnos en cada hecho, detalle, sino en el flujo de las cosas.
El caballo de un campesino se escapó. Ante la conmiseración de su vecino, el campesino le dijo: "¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y tuvo razón, porque al día siguiente el caballo regresó acompañado de caballos salvajes con los cuales había trabado amistad. El vecino reapareció, esta vez para felicitarlo por el regalo caído del cielo, pero el campesino repitió: "¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y otra vez tuvo razón porque al día siguiente su hijo trató de montar uno de los caballos salvajes y se cayó, rompiéndose una pierna. El vecino volvió a mostrar su pesar, y recibió nuevamente la anterior pregunta:"¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y el campesino tuvo razón una cuarta vez, porque al día siguiente aparecieron unos soldados para reclutar al hijo, pero lo eximieron por encontrarse herido.
En la armonía está el bien, un absoluto por sobre las relatividades de unas morales u otras...
viernes, febrero 10, 2006
Amor, canciones de amor
Cuando vuelve el amor (la cabra mecánica)
Y cuando vuelve el amor
que tantas veces se ha ido
regresa
cada vez más delgado
y con cara de vicio,
tocado, me tiene algo preocupado,
se me mete en líos,
me huele a Zotal,
pero aun así bienvenido,
lo quiero como a un hijo, lalalalai.
Y cuando vuelve el amor
vuelvo a afeitarme a diario
no guardo ropa sucia en el armario
cocino para dos
hago limpieza general en la cocina
me sale mejor el arroz
hasta yo huelo mejor
y aprendo un par de trucos nuevos
para hacer el amor.
Cuando vuelve el amor
como por encanto
todo el mundo parece
más guapo y mejor
y es más difícil distinguir
al enemigo
y que no venga
y que no vuelva
y que no venga
a comerte el corazón
y que no,
y que no venga
y que no vuelva
y que no venga
a comerte el corazón
tómalo, tuyo es, mío no.
Para mi frío eres incendio,
pa mi sequía, gota fría,
maremoto, pa mi calma chicha,
pa mi locura, lobotomía,
cuando cada día se hace nochevieja,
cada noche es la última,
cada mañana la primera,
bajo cero en plena primavera.
Cuando vuelve el amor
como por encanto
todo el mundo parece
más guapo y mejor
y es más difícil distinguir
al enemigo
y que no venga
y que no vuelva
y que no venga
a comerte el corazón
y que no,
y que no venga
y que no vuelva
y que no venga
a comerte el corazón
tómalo, tuyo es, mío no.
ángel de la guarda,
dulce compañía,
no me dejes solo,
ni de noche ni de día.
Un agujero en el cielo (Esclarecidos)
Nunca vuelvas a pensar que lo nuestro
no tiene solución,
porque vamos a excavar un agujero
en el cielo.
Porque vamos a trepar tierra adentro,
vamos a luchar hasta caer muertos,
y al final en la habitación
sólo se escuchará el eco
de un jadeo.
Y un suave perfume que sólo tú y yo
sabremos apreciar.
Nunca vuelvas a pensar...
La estación de los amores (Franco Battiato)
La estaciòn de los amores,viene y va,
y los deseos no envejecen, a pesar de la edad.
Si pienso en como he malgastado yo mi tiempo,
que no volverà, no regreserà, màs.
La estaciòn de los amores, viene y va,
y llegarà sin avisar, ya veràs, te sorprenderà.
Tuvimos tantas occasiones, perdìendolas.
No las llores màs, no las llores hoy, màs.
Le queda un nuevo entusiasmo, por latir, al corazòn.
Queda otra posibilidad de conocerse.
Los horizontes perdidos no regresan jamàs.
La estaciòn de los amores,
volverà con el temor y las apuestas,
y esta vez cuanto durarà.
Si pienso en cuanto he malgastado yo mi tiempo,
que no volverà, no regresarà, màs.
Tuvimos tantas ocasiones, perdìendolas.
No las llores màs, no las llores hoy, màs.
La estaciòn de los amores, viene y va,
y los deseos no envejecen, a pesar de la edad.
Si pienso como he malgastado yo mi tiempo,
que no volverà, no regresarà, màs.