lunes, febrero 13, 2006

Tao

















Ultimamente veo el mundo como un océano, lleno de corrientes, mareas, vientos, olas.

Somos nadadores, o si quereis, pescadores en ese océano. Podemos luchar contra las corrientes, dar puñetazos contra las olas y las mareas. Podemos ignorar las mareas, e intentar que nuestros barcos nos lleven contra el viento, pero desperdiciaremos esfuerzo, sufriremos continuos problemas y contratiempos.

Un observador perspicaz -sabio- conocerá vientos y mareas, y haciendo uso de ellos, practicamente sin necesidad de remar logrará llegar a donde desee. Un nadador que sigue una corriente no se agotará nadando.

Este ejemplo me viene inspirado por el Tao.

El Tao seria, no el mar o las corrientes o los vientes, porque eso son cosas que podemos ver, que están en el mundo. Tampoco los nadadores, objetos conscientes movidos por vientos y tempestades.

¿Que es el Tao?

Es una pregunta imposible de responder. Es algo ajeno a nuestra experiencia, conceptos. Las palabras y el entendimiento no son competentes para responder con la verdad. Solo es posible realizar aproximaciones.

El Tao seria aquello de lo que han surgido el mar y las corrientes y los vientos, que estaba antes y sin ser ni el mar ni las corrientes ni los vientos, los contendria, y tambien las leyes que los gobiernan. Por desgracia, para un pez, describir algo ajeno al mar es impensable.

El Tao es el origen de las cosas y del mundo, pero no es el mundo. Como solo existe el mundo, el Tao, se encuentra fuera de la existencia. No es visible, audible, o palpable.
Podemos ver sus frutos que es todo lo que nos rodea, especialmente los ciclos grandes y pequeños; estaciones, mareas, destrucción y renovación.

El patrón o fuerza externa, incomprensible está fuera de nuestro alcance. Solo podemos intentar acercarnos, aproximarnos. Entonces, dice el sabio, seguiremos el flujo de la naturaleza, el orden de las cosas, y todo será más facil, sin necesidad de lucha o la angustia de los deseos.

El Tao Te King habla en simbolos del Tao, pero tambien de la moral y actitudes emparejados con éstte. De una busqueda de espacio interior, un retorno a la simplicidad, la naturaleza, la armonia.

Aquí teneis varias versiones del texto. Y para ilustrar lo dicho, dos poemas del libro y una leyenda.

I

El Tao que puede ser expresado
no es el verdadero Tao.
El nombre que se le puede dar
no es su verdadero nombre.
Sin nombre es el principio del universo;
y con nombre, es la madre de todas las cosas.
Desde el no-ser comprendemos su esencia;
y desde el ser, sólo vemos su apariencia.
Ambas cosas, ser y no-ser, tienen el mismo
origen, aunque distinto nombre.
Su identidad es el misterio.
Y en este misterio
se halla la puerta de toda maravilla.
XI

Treinta radios convergen en el centro
de una rueda,
pero es su vacío
lo que hace útil al carro.
Se moldea la arcilla para hacer la vasija,
pero de su vacío
depende el uso de la vasija.
Se abren puertas y ventanas
en los muros de una casa,
y es el vacío
lo que permite habitarla.
En el ser centramos nuestro interés,
pero del no-ser depende la utilidad.


Esta leyenda explica como en el gran esquema de las cosas, no debemos fijarnos en cada hecho, detalle, sino en el flujo de las cosas.

El caballo de un campesino se escapó. Ante la conmiseración de su vecino, el campesino le dijo: "¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y tuvo razón, porque al día siguiente el caballo regresó acompañado de caballos salvajes con los cuales había trabado amistad. El vecino reapareció, esta vez para felicitarlo por el regalo caído del cielo, pero el campesino repitió: "¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y otra vez tuvo razón porque al día siguiente su hijo trató de montar uno de los caballos salvajes y se cayó, rompiéndose una pierna. El vecino volvió a mostrar su pesar, y recibió nuevamente la anterior pregunta:"¿Quién sabe si es bueno o malo?". Y el campesino tuvo razón una cuarta vez, porque al día siguiente aparecieron unos soldados para reclutar al hijo, pero lo eximieron por encontrarse herido.

En la armonía está el bien, un absoluto por sobre las relatividades de unas morales u otras...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Este párrafo:

"El patrón o fuerza externa, incomprensible está fuera de nuestro alcance. Solo podemos intentar acercarnos, aproximarnos. Entonces, dice el sabio, seguiremos el flujo de la naturaleza, el orden de las cosas, y todo será más facil, sin necesidad de lucha o la angustia de los deseos."

me incita a pensar que conocer este "concepto" o "no-concepto" no beneficia ni perjudica. Sólo enseña a ser paciente, humilde, aceptar lo malo de cada hecho e intentar obtener algun beneficio procurando no contravenir lo que nos viene dado.

Pero, ¿acaso no sería ésta una actitud conformista, cobarde o indolente? Vivir es también intentar cambiar las cosas en la dirección en la que creemos que serán provechosas para nosotros y para los que nos rodean.

Por favor, que fluyan las opiniones.

Un saludo.

harshavardhan reddy dijo...

hello

Ashbless dijo...

Durante un tiempo lidié con el concepto del no-hacer. El sabio no actua, dice el Tao Te King.

Esto nos habla no de pasividad, sino de actuación natural. Si yo me muevo con rigidez me agoto. Si odio mi trabajo, será un sufrimiento. Si convierto en natural, alegria, mi dia a dia, sin conformismo o debilidad, puedo hacer cualquier trabajo, esfuerzo.

El agua es lo más fuerte en su blandura. No se desgasta, no se rompe, no conoce la tensión ni la fatiga. Gota a gota o en el caudal del cauce, erosiona las montañas.