sábado, julio 22, 2006

Todo puede ser mejor...





Hace casi un año empecé el blog. Fue el modo de ampliar y fijar a una actividad en forma de correos que enviaba a mis colegas y conocidos, expresando mis percepciones y pensamientos. Era una época de cambios. Hacía un año habia hecho crisis, afortunadamente, una línea de vida que me habia reducido considerablemente como persona.

Afortunadamente cambié, algo intrinseco a la naturaleza humana. El cambio fue a mejor, y empecé a recuperar un potencial que aún no he explorado en su justa medida. En momentos así se despierta la percepción, y se empiezan a percibir mensajes, señales escritos en el cielo y en la tierra.

De una conversación, de tus sueños, o de casualidades van saliendo inspiraciones para tomar las decisiones que llenan el corazón. Algunas cosas estaban esperando que tu estuvieras preparado para asumirlas. Otras las creas tú con tu actitud y un pensamiento, y sentimiento, constructivos.

Y otras son solo momentos especiales. Silencios en medio del caos, como los que se produce cuando pasa un angel o en el ojo del huracán.

Todo este tiempo, todo mi tiempo de vida me he hecho preguntas. Desde que va a pasar mañana o de donde viene el mundo a muchas otras mucho más banales. Muchas preguntas. La más grave, aquella que surge en los momentos dificiles y parece a punto de responderse en los instantes mejores, es sobre el sentido de todo.

El sentido de la vida es una pelicula muy divertida de los Monty Phyton. No te responde la pregunta, aunque te ries un buen rato. Igual que no la responden ellos, nadie puede responderlo, al menos de manera satisfactoria. Hay una respuesta, no existen preguntas sin solución, solo respuestas dificiles de entender. Y el lenguaje de esa respuesta varia de individuo en individuo, y solo se puede entender en esos momentos de calma, se serenidad.

Tienes un atisbo de la respuesta. A veces lo sueñas. Yo soñé una noche, os lo juro, la respuesta al sentido de todo. Desgraciadamente al despertar no pude recordar nada, salvo cierto sentimiento de sorpresa y de alegria.

Supongo que nuestra existencia es un buen modo de intentar responder esa pregunta, pero tengo claro tambien que la respuesta está dentro de nosotros, muy al fondo, por debajo de las capas de miedos, deseos, mentiras y ruido. Si algún dia logras retirar todo ese lodo de dentro, si logras ser quien realmente eres, podras mirar y leer la respuesta, estará bien clara, aunque quizas luego no puedas explicarla...


La existencia se me ofrece - y a vosotros si lo quereis tambien- como el camino y la oportunidad de ver esa respuesta, y sobre todo de alcanzar el estado en que podras entenderlo.

Una paradoja es que en esas circunstancias dudo que necesites hacerte muchas preguntas, y menos esa. Pero esa es la naturaleza del universo, quien no necesita recibe, y quien pena es siempre pobre. Ya sea en los prestamos de los bancos, que se le otorgan con facilidad a quien no los necesita, o el amor, que le llega a quien está lleno de él, aunque sea hacia sí mismo.

Bueno, sigo. Mi camino continua, unas veces más firme, otras parece que pierdo la senda, y en ocasiones tengo que retroceder y reparar anteriores agravios, curar viejas heridas, para continuar sin errar más adelante.

Y cuando crees que estás llegando a terreno firme y que bajo tus pies corre un sendero de baldosas amarillas que te llevará al gran Oz, porque eres sabio, valiente y tienes un gran corazón, descubres que la falta de humildad y el pensar en exceso lo que haces te apartan del camino.

Afortunadamente, como decia al principio de esta entrada, el cambio está ahí. Podemos volver al camino, algo más sabios, repara y curar heridas, pedir disculpas y aprender. Podemos conseguirlo todo, porque la mayoria de límites los creas cuando mirar tus pies y piensas que son torpes y no te llevarán muy lejos.

Pero eso es falso. Todo puede ocurrir de muchas formas, pero hay una al menos que es buena. Solo hace falta un poco de cuidado, de corazón. El mismo mundo se moverá en la dirección correcta si ayudamos un poco, solo un poco...

Y todo esto viene porque unos dias son sencillos y otros complejos, y creo que me estoy mirando los pies demasiado, temiendo por ellos, en lugar de andar. Que es lo que debo.

Afortunadamente he encontrado un mensaje, una señal al reencontrar en un corto que ví hace casi un año, por la época de crear el blog. Cada cual le encontrará su significado.

Para mí es que todo puede ser mejor. Solo hace falta un poco de cariño y confianza en tus pies...

1 comentario:

Carlos Rodríguez dijo...

Yo intento no mirarme los pies, antes lo hacía y tropezaba.

Ahora miro al frente, vivo el día a día, me preocupa el mañana, pero lo justo, intento aprender de los errores, para volver a caer en ellos si es que estos fueron placenteros y, si no lo fueron, intentar esquivarlos levemente sin grandes esfuerzos, no quiero fatigarme para así lograr vivir ese día a día al 99,99 %.

Saludos

Prefiero intentarlo y equivocarme para así lograr que la equivocación no sea el no haberlo intentado.