viernes, septiembre 29, 2006

Espejo




Me ha mirado desde un espejo un hombre muy distinto del que imagine en mi ninez.

Tiene el rostro claro, de facciones entre espirituales y melancolicas, pero animadas por la ironica sorpresa y un manso buen humor.

Los ojos son verdes y brillantes, desarmados y sonrientes. La perilla es curiosamente espesa y rojiza, dando un aire de solidez al conjunto. Hace tiempo que dejo de usar gafas.

Alguien que le quiere le ha dicho que parece cinco anos mas joven de lo que es. El se siente con seis o siete anos menos de los que tiene.

Lleva sobre el cuerpo delgado y proporcionado una camisa de corte indhu, abigarrada y llena de arrugas y un deshecho pantalon de lino.

El espejo que le refleja esta algo sucio, mas empanado por el cristal interpuesto. Esta colocado junto al aseo de un tren que va a la sagrada Haridwar, cerca del nacimiento del Ganges.

De muy nino imagine viajes, aventuras, magia, vidas sorpresivas e incongruentes. Mas tarde asumi suenos de cientifico loco, de creador de prodigios.

En la adolescencia amaginaba atormentados y romanticos escritores entregados a las palabras frente a un mundo imposible.

En alguna parte perdi la luz y lo vi todo tan oscuro que casi me asfixie.

Luego desee lo que todo el mundo e incluso eso paso.

Ahora me vuelvo a la litera. Manana llegare a la sagrada ciudad de Haridwar.

5 comentarios:

kray11 dijo...

Muy buen autorretrato, físico y espiritual. Me he enganchado ha este viaje.
Buen trayecto.

Carlos Rodríguez Ibáñez dijo...

Te sigo M.A.

Tus post siempre son bien recibidos por mis sentidos.

Saludos!

LOLA GRACIA dijo...

Qué bonito!! Espero que tengas mucha, mucha luz y momentos bellísimos. Bueno, estoy segura que los tienes ya.

Ashbless dijo...

Muchas gracias a todos.

Estoy teniendo tiempo para todo tipo de momentos. La belleza esta al alcance del ojo, abierta al oido y al tacto.

Ahora que he p[arado unos dias en Rishikesh a pensar, la perenne sorpresa es ante lo que estoy viendo en mi interior, en lugar de respecto al mundo exterior.


El camino continua.

Anónimo dijo...

somos de tantas formas al cavo de los años. Resulta curioso que nos reconozcamos o que nos reconozcan al cavo de los años. A mi me encanta haberte conocido otra vez.

Ajur.