miércoles, noviembre 08, 2006

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj, Julio Cortazar



















Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

6 comentarios:

Ed. Expunctor dijo...

Relojes llevan los famas. Un cronopio no lleva reloj. Yo, por naturaleza, no llevo reloj porque mi cuerpo lo repulsa, lo rechaza, reniega del reloj. Cuando te regalan un reloj te regalan la perpetua advertencia de que tu vida pasa y que la muerte se aproxima un poco más con cada tic y con cada tac.
Salud!

LOLA GRACIA dijo...

Pues yo no puedo pasar sin reloj...Acaso porque tengo demasiadas obligaciones para con mi familia, mi vida, mis aspiraciones, mi trabajo y mi cuerpo. Estoy atada al reloj, a la vida en régimen de semiesclavitud...Y quién esté libre de este pecado...¡Felicidades!

Por ciertos Asblesh...Un texto muy bonito, una reflexión muy certera.

Anónimo dijo...

Yo tampoco llevo relog, sere cronopio, ¿no?.
Así me obligo a ir preguntando a cada momento --"¿que hora llevas?"--, como si no fuera conmigo, sino con los otros que me rodean.
Eso si mi casa está llena de relojes, uno en el despacho, otro en la cocina, en el salón, en el sótano, ... pero una vez que se activa le día, y 'no' he llegado trade al curro, ya sigo mi horario interno.
Aj.

Anónimo dijo...

ups!, quise decir reloj..

mandugar dijo...

No sé si sabes que existe un grupo español llamado Migala que tiene una canción llamada Cortazar en la que aparece un recitado de este hermoso poema, creo que de la voz del mismo Cortazar. Aunque quizás lo conociste precisamente por ese medio...

Ashbless dijo...

Yo no llevo reloj.

Hace unos años, cuando me independicé sufrí una epidemia de relojitis, y se me rompieron en rápida sucesión tres relojes.

Ya he perdido la costumbre de llevar reloj de pulsera, pero no soy un cronopio feliz, porque el telefono movil tambien te da la hora.

Así de lo único de que me escapo es de llevar ese altar al tiempo y a al horario.

El texto lo habia leido hacia mil años, durante una adolescencia demasiado larga y leida, y lo recuperé buscando relatos de cronopios.

Sin embargo, buscaré el tema de Migala. Tiene buena pinta.

Me voy, como dijo el conejo blanco,

¡Llego tarde!