lunes, enero 22, 2007

Un trocito de cielo
































La cosa va a tirones.

La semana pasada agoté la bateria. La buena, esa con la que avanzo cuando tengo sueño, las cosas se tuercen o los males parecen infinitos.

Supongo que habia estado mucho tiempo moviendome a base de voluntad, y la recta final para el examen de la semana pasada resultó crítica. Dos dias antes vi que me apagaba. Imaginaos un examen de anatomia practica, tienes que nombrar cuatro partes de entre los huesos y musculos revisados. Del femur me ponen una cresta de arriba. La habia repasado hacia cinco minutos, en el pasillo. La semana anterior me habia hecho un esquema mental con ella.

Se llamaba como el culo. Podeis reiros. Como el nombre técnico y elegante de una nalga. Eso es lo que me habia hecho memorizarla facilmente y con solo tocarme el costado la visualizaba, igualita a la del hueso que habia en la mesa. Culo, cadera, nalga, culo... Al rato se acabó el tiempo y aprobé el examen por los pelos, sin responder sobre el femur. El nombre de la cresta era glútea.

Así que interpreté las señales, hice caso por una vez y descansé esa noche, al dia siguiente estudié un poco y tuve un dia horrible de trabajo -como toda la semana entera. Y luego dormí.
El examen fue bien, sorprendentemente bien. No se aún las notas pero me sorprendió lo mucho que sabia. Como entraba a trabajar esa tarde el tiempo me dio para comprar dos super bocatas- ese es el nombre, tomate, tortilla, atún y mahonesa- y estrenar con ellos y un banco del parque "Los hijos de Anansi".

El libro, lo último de neil Gaiman, fue mejor de lo que esperaba, y como una planta me dediqué a nutrirme de superbocata y de sol. De este sol sorprendente de invierno.

Y bueno, se quedó el cielo impecablemente azul grabado en mi memoria. Desde entonces voy a medio gas. Aún me estoy recuperando, haciendo las cosas despacio. en un par de ocasiones o tres no me he rendido ante lo inevitable, pero el trabajo se me hace cuesta arriba, me cuesta tomar apuntes y no tengo ganas de bronca. Hoy me he dormido en mi minuscula bañera, y solo me he despertado al enfriarse el agua.

Me siento suvemente optimista. Las cosas desagradables y las amables se me revelan como un esquema lleno de pistas y claves, aunque no tengo ganas de descifrarlo entero. Claro que si no lo descifro todo, tendré que volver a enfrentarme a ello, otra vez y otra...

Ahora que me he quejado un poco me toca continuar trabajando. Es fascinante lo que ayuda quejarse un poco.


Para entreteneros os propongo un test más de esos de internet. La brujula politica. Es curioso sobre todo. ¿Donde salis vosotros? Yo por ahí por donde apunto siempre. Soy un caso perdido...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Enhorabuena! Espero que la nota sea muy buena. Descansa un poco.

Anónimo dijo...

Supongo que nunca le hemos dado al cielo la importancia que realmente tiene.
Bonito post.

Ashbless dijo...

Muchas gracias a los dos.

La nota al final fue un 8.1, que es más de lo que esperaba. Tampoco fue el examen tan dificil como esperaba.

Ahora estoy descansando un poco, aunque con el curro y el carnet de conducir -4º ataque a la cima- por en medio.

Y se me olvidaba el fascinante trabajo sobre las enciclicas de Ratsinguer Z...