martes, enero 08, 2008

Los colores y Aremac



El otro dia encontré a Aremac en flickr. Por casualidad.

Bueno, no existen las puras casualidades, ni quizás un inmutable destino. Pero cuando encontré la primera de muchas fotografías estupendas, me alegré lo indecible.

Luego pasé un rato con un compañero de oficina revisando cada foto, intentando descubrir el truco. No se si lo hay. Quizás es algo evidente, pero secreto aún a mis ojos.

De cualquier modo, en el primer dia de sol tras las lluvias y el fin de año, sienta casi casi tan bien contemplar estas imágenes como sentrase al sol. Casi. La realidad de primera mano siempre es mejor, pero si tiene que estar en diferido, os recomiendo que pincheis aquí. Dudo que os arrepintais.

8 comentarios:

nutrizoo dijo...

No tiene nada que ver con tu comentario de hoy, pero al leerlas me he acordado de tí porque me da que algunas de esas virtudes tú ya las practicas:El Bushido

En la tradición japonesa, el bushidō (武士道) es un término traducido como "el camino del guerrero". Muchos samurai (o bushi) entregaban sus vidas al bushidō, un código estricto que exigía lealtad y honor hasta la muerte. Si un samurai fallaba en mantener su honor podía recobrarlo practicando el seppuku (suicidio ritual). El bushidō es un código ético particular. En su forma más pura, el bushidō exige a sus practicantes que miren efectivamente hacia atrás al presente desde el momento de su propia muerte, como si ya estuvieran muertos. Esto es particularmente verdadero en las formas más tempranas del bushidō o budō.

Las ferreas doctrinas que se desprenden del bushidō propiciaron el trato brutal y denigrante que las autoridades japonesas otorgaron a los prisioneros de guerra, tanto civiles como militares, durante la Segunda Guerra Mundial. Una de las cosas que enseña el bushido es el abosluto desprecio por el enemigo que se rinde, puesto que esto es un deshonor que hace preferible la muerte.

Se reconocen en el bushidō siete virtudes asociadas:

義 - Gi - Rectitud (decisiones correctas): Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia. Para un auténtico samurai no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia. Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.

勇 - Yuu - Coraje: Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurai debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

仁 - Jin - Benevolencia: Mediante el entrenamiento intenso el samurai se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

礼 - Rei - Respeto: Los samurai no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurai es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales. Un samurai recibe respeto no solo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurai se vuelve evidente en tiempos de apuros.

誠 - Makoto - Honestidad: Sinceridad absoluta Cuando un samurai dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de "dar su palabra" no ha de "prometer" el simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. Hablar y hacer son la misma acción.

名誉「名譽」 - Meiyo - Honor: El auténtico samurai solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad. No puedes ocultarte de ti mismo.

忠義 - Chuugi - Lealtad: Para el samurai, haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurai es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel. Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.

Algunos personajes importantes en la creación y desarrollo del bushidō son: Miyamoto Musashi o Yamamoto Tsunetomo.

El bushido actúa también de base espiritual para aquellos soldados que cometieron ataques kamikaze durante la Segunda Guerra Mundial. Por esta razón muchas artes marciales con raíces en el bushidō fueron prohibidas durante la ocupación estadounidense tras la guerra.

Calle Quimera dijo...

No, desde luego que no me he arrepentido de pinchar en esas fotos. Son espectaculares, un regalo para la vista y para el alma. Hoy está nublado aquí abajo, es uno de esos días tontorrones y grises, húmedos, en que viene de fábula contemplar fotos como estas. No sé si habrá truco o no, no entiendo de fotografía, pero ¿qué más da? El resultado es hermoso, recrea la vista, y eso es suficiente.. :-)

Besotes.

Ashbless dijo...

Nutrizoo, gracias por esta completa exposición acerca del bushido.

Me has dado material para pensar bastante. Supongo que como todos los seres humanos, debo ejercer o practicar alguna virtud -sinó, seria un animalico o un ser bastante desagradable. Y es posible que alguna virtud que no me sea ajena aparezca en esa lista.

Pero me temo que el camino que quisiera seguir es el de los seres sencillos, carentes de rigideces e inflexibilidades. Los samurais eran demasiado grandes para la realidad, demasiado duros para los seres humanos que los encarnaron.

Brillaron con grna luz y luego tuvieron que marcharse, porque no pertenecen a una sociedad como la nuestra, que cree en el respeto a todos los seres humanos y rechaza la violencia.

De todas las épocas que me gustaria visitar pero que no desearia vivir jamás en ella, es el japón feudal, y lo conozco bastante bien.

Gracias por la aportación.

Un abrazo

Ashbless dijo...

Con truco, Calle quimera, quiero decir maña. Esos colores por ejemplo, o son hijos de filtros, o de photoshop o de una optica muy muy buena.

Cualquiera de las tres técnicas no empaña la belleza, pero me gustaria aprenderlas para poder intentar imágenes como esas. Por son ciertamente bellísimas.

Los ejecutivos de la china imperial alejados de montañas y jardines, encargaban grandes biombos y sedas pintadas con motivos y paisajes naturales para animarse. Los seres humanos no han cambiado mucho.

Un abrazo

Lughnasad dijo...

Gracias por enseñarnos, de nuevo, a otroa grandísimo fotógrafo. Son deliciosas.
En cuanto al truco, supongo que habrá un poco de todo: una buena cámara con una óptica excelente, algo de Photoshop, algún filtro, largas exposiciones que saturan los colores, y, sobretodo, un mucho de talento.

lunera dijo...

preciosas...un saludo.

Ashbless dijo...

Lo del talento es lo más complicado Lughnasad. Cada uno tenemos el nuestro, que es menor, o mayor, o está en estado latente.

Pero mientras mi talento se pone en marcha o se toma unas cañas, hay dos o tres docenas de cosillas que aprender de Arimac, y mucho que disfrutar.

Un abrazo

Ashbless dijo...

Que alegria tenerte de visita...

Muchas gracias lunera. Cuidate mucho y un fuerte abrazo