viernes, septiembre 21, 2007

Abrazos para el otoño - gratis - en Murcia






















Hoy ha sido la entrada del otoño, y para celebrarlo hemos salido a la calle a dar abrazos. Gratis.

Como los abrazos gratis que se celebraron hace tres meses fueron un éxito, mi amigo Elias decidió organizar otra edición para empezar mejor el otoño. Me ha pillado en estos dias tontos, que ni blog, ni chicha ni limoná, y casi me ha pasado como entonces, que me lié y no fui.

Afortunadamente me he animado en los últimos minutos, y al principio nosotros dos, luego un grupo de Mula que venia exprofeso para esto, y despues voluntarios que han ido surgiendo, hemos repartido miles de abrazos en el centro de la ciudad.

Al principio ha sido raro. Elias me animaba. A dar abrazos. Bien, pero... ¿Como le das un abrazo a un desconocido que pasa por ahí, con su mundo y sus historias a cuestas...?

Si lo enfocas con todas las implicaciones es imposible casi. Y casi nadie te va a dejar que le des un abrazo. Bueno, alguno sí. Despues de ese primer abrazo ves que sí es posible, y viene otro, y entonces llegan los refuerzos de Mula, y ya no sois dos locos, sino siete excentricos. Y con los voluntarios que surgen espontaneamente, una quincena de gente rara.

¿Sois de una ONG? ¿Que empresa os ha puesto aquí? ¿Regalais las camisetas?

Y poco a poco ha ido fluyendo, o quizas empiezas a adivinar quien está deseando o dispuesto a un abrazo. Los hay secos y duros, como besos de monja. A golpes en la espalda, que somos muy tios, y tambien chillaos y profundos como la noche.

Uno tras otro nos hemos ido cargando como baterias, de electricidad estática o de buenas vibraciones. Yo me partia de la risa, porque todo era divertido, las caras de susto o de sorpresa, la gente que se te abalanza para que le des un abrazo y los que dicen ir bien surtidos de casa.

Ha sido estupendo. Luego me he venido a la oficina, a hacer una noche más. No me voy a poner a abrazar a nadie -me temo- por aquí, pero llevo aún todos los abrazos por dentro, y en especial esos en los que ha habido tiempo para darse cuenta que hay alguien al otro lado.

Daros algún abrazo si podeis. Son gratis, pero valen mucho. No pesan nada, pero llenan. Y son muy buenos. De verdad...

6 comentarios:

Ulysses dijo...

Hola. Que bueno esto de los abrazos, ahora falta Mucho contacto humano
Saludos

Calle Quimera dijo...

Durante un largo tiempo no dejaba que nadie me tocara,las caricias no las soportaba y odiaba los pellizcos cariñosos.Al tiempo y por motivos que no vienen al caso hice un curso de crecimiento personal por medio del teléfono de la esperanza. Allí abracé y me abrazaron de verdad,se sentía.Sencillamente maravilloso.Había gente de Murcia ,muy majos. Salud¡¡¡¡.

Calle Quimera dijo...

A mí sí me gustan los abrazos, darlos y recibirlos. pero solo cuando son sinceros, me fastidian los que hay que dar por cortesía.

besitos.

Ashbless dijo...

Hola Ulysses.

Si que es bueno, te lo puedo prometer. Quizas si tuvieramos todos el contacto humano que necesitamos, el mundo iria mejor. pero es un circulo vicioso que se alimenta a si mismo.

Hay que romper barreras, las nuestras, y las de los demás, al menos si se dejan.

Un saludo

Ashbless dijo...

Hombre, los pellizcos cariñosos, conforme más pellizcos, menos cariñosos...

Me alegra que experimentaras finalmente eso tan estupendo que es un buen abrazo. Hay un momento cuando abrazas de verdad a alguien que la referencia visual desaparece y se establece una comunicación intuitiva pero tremendamente satisfactoria.

No hablaré de energias, pero si de calidez y personalidad, y esas se transmiten y caracterizan a cada persona.

Que disfrutes de todos los buenos abrazos, a tu ritmo.

Pd: Los de Murcia, somos majos en general, un poco tímidos/espontáneos, pero majos...

Salud!

Ashbless dijo...

A mi me encantan los abrazos, y en general el contacto humano. No realmente el contacto humano a manta, como las aglomeraciones o los combates de full-contact.

Pero si disfruto intensamente cogiéndole la mano o acariciándole el hombro a alguien que me importa, o dando y recibiendo un buen abrazo. Esos son escasos, aunque el día de los abrazos gratis cuatro o cinco personas me sorprendieron dándome grandes abrazos.

Pero esos días son excepcionales... Generalmente cada uno vamos en nuestra caracola, como cangrejos ermitaños.

Y coincido contigo. un abrazo por cortesia es peor que un protocolario apretón de manos o un beso de pija.

Besos