lunes, septiembre 24, 2007

El carpintero, de Eduardo Galeano























Orlando Goicoechea reconoce las maderas por el olor, de qué árboles vienen, qué edad tienen, y oliéndolas sabe si fueron cortadas a tiempo o a destiempo y les adivina los posibles contratiempos.

Él es carpintero desde que hacía sus propios juguetes en la azotea de su casa del barrio de Cayo Hueso. Nunca tuvo máquinas ni ayudantes. A mano hace todo lo que hace, y de su mano nacen los mejores muebles de La Habana: mesas para comer celebrando, camas y sillas que te da pena levantarte, armarios donde a la ropa le gusta quedarse.

Orlando trabaja desde el amanecer. Y cuando el sol se va de la azotea, se encierra y enciende el video. Al cabo de tantos años de trabajo, Orlando se ha dado el lujo de comprarse un video, y ve una película tras otra.

No sabía que eras loco por el cine le dice un vecino.

Y Orlando le explica que no, que a él el cine ni le va ni le viene, pero gracias al video puede detener las películas para estudiar los muebles.



Eduardo Galeano

3 comentarios:

Mariet dijo...

Hermoso Galeano
y hermosa fotograf{ia

Ashbless dijo...

Muchas gracias.

No encontraba una foto de muebles en un entorno cálido, pero esta al menos es divertida.

Y muy hermoso Galeano. Descubrí a este autor por casualidad, y cada vez me fascina más.

En cuanto tenga hueco me voy a leer alguno de sus libros. ¿Cual me recomendarias?


Besos

Marta dijo...

Yo te recomendaría "El libro de los abrazos". Ternura, reflexión, senzillez convertida en literatura... Para mi la escritura de Galeano es como el latir de un corazón, pura, sin astillas, directa y sincera.

Ciao!